El municipio de Tartagal enfrentará la devolución de 56.937.844,75 pesos que había cobrado como anticipo financiero por una pavimentación de hormigón en la calle 2 de Yacuy. La obra, adjudicada por 189.792.815,84 pesos, nunca registró fecha de inicio oficial y terminó rescindida.
El proyecto contemplaba un plazo de ejecución de 90 días, pero la documentación oficial deja en claro que los trabajos no llegaron a arrancar. Ahora el convenio de rescisión obliga a la Municipalidad a devolver el anticipo en un máximo de diez días. Si no cumple, Obras Públicas podrá descontar ese monto de futuros créditos destinados a otras obras de la comuna.
Las precipitaciones extraordinarias y persistentes aparecen como una de las razones oficiales. Según la resolución, las lluvias impidieron iniciar la construcción y, de paso, generaron variaciones importantes en los costos previstos.
Otra versión, la que figura en el convenio anexado, apunta a “diversas complicaciones financieras” que hicieron imposible seguir adelante. Esas dificultades se presentaron como razones de fuerza mayor sobrevinientes a la adjudicación del contrato.
La diferencia entre ambas explicaciones quedó asentada en los papeles. Mientras un documento insiste en el factor climático y el impacto en los precios, el otro pone el acento en los problemas de caja que trabaron cualquier avance.
La situación deja a Tartagal con la obligación de restituir casi 57 millones de pesos en un plazo muy corto. El incumplimiento habilitaría a la Nación a retener ese dinero de transferencias futuras vinculadas a otras obras municipales.
Para los vecinos de Yacuy, la calle 2 sigue sin pavimento de hormigón. La obra que debía ejecutarse en tres meses se diluyó antes de empezar y ahora el municipio deberá hacerse cargo de devolver el anticipo recibido.