En declaraciones que rápidamente se viralizaron, Urtubey aseguró que todo empezó con la “muletilla” del Fondo impulsada por quienes manejaron “el gobierno más corrupto de la historia de Salta”, apuntando contra el ex gobernador Juan Carlos Romero.
Según el ex mandatario, el objetivo es claro: instalar el tema para manchar su gestión y tapar otras discusiones que incomodan en la provincia.
El dirigente fue contundente al hablar de Gustavo Ferraris. Recordó que el actual auditor fue ministro de esa misma gestión cuestionada y que lo nombraron en la Corte Suprema provincial el día antes de que él asumiera como gobernador en 2007. “Pusieron a su gente en los lugares clave”, remarcó.
Urtubey sostuvo que la polémica se mantiene artificialmente viva para no hablar de lo que realmente importa. “Hay que tratar de tener otros temas para no discutir de lo que hay que discutir”, dijo, y vinculó directamente la movida con el escenario político actual de la provincia frente al Gobierno nacional.
El ex gobernador llamó a construir “una alternativa para los salteños que no queremos que la provincia diga que sí a todo”. En ese sentido, cuestionó el rol de los legisladores locales que acompañaron todas las medidas de ajuste, incluso la flexibilización laboral. “Es la única provincia donde todos votaron sí. ¿Realmente están todos de acuerdo?”, se preguntó.
Además denunció un intento sistemático de callar las voces críticas. “Acá tenés las operaciones, hay que tratar de silenciar a los que están en contra”, afirmó, y aseguró que estas maniobras forman parte de una estrategia coordinada desde sectores de poder.
Por último, Urtubey defendió su paso por la gobernación y propuso una forma concreta de evaluar las gestiones: “Esto se resuelve recorriendo Salta, viendo las rutas pavimentadas, los centros de salud construidos y las obras que quedaron en cada rincón de la provincia”. El mensaje quedó claro: que hablen los hechos sobre el terreno.