Salta atraviesa un fuerte incremento de enfermedades respiratorias y las autoridades sanitarias encendieron las alertas ante el avance de los contagios. De acuerdo con el último reporte oficial, la provincia ya acumula 6.345 casos de síndrome gripal en lo que va del año, una cifra que preocupa por el crecimiento sostenido registrado en las últimas semanas.
Solo entre el 5 y el 11 de abril se notificaron 658 nuevos casos de gripe y cuadros compatibles con infecciones respiratorias virales, lo que evidencia una mayor circulación de virus en pleno descenso de temperaturas y cambio de estación.
El aumento de contagios impacta especialmente en niños en edad escolar, uno de los grupos donde suele haber mayor transmisión por el contacto cotidiano en aulas, espacios cerrados y actividades compartidas. Con el regreso pleno de la rutina escolar y la llegada del otoño, los cuadros respiratorios comenzaron a multiplicarse en distintas localidades salteñas.
Según el parte sanitario, actualmente circulan en Salta varios virus respiratorios, entre ellos influenza A, influenza B, parainfluenza, virus sincicial respiratorio, metapneumovirus y rhinovirus. La coexistencia de distintos agentes infecciosos genera una mayor demanda de consultas médicas y controles en hospitales, centros de salud y guardias.
Además del síndrome gripal, el informe detalla que ya se registraron 1.510 casos de bronquiolitis en menores de 2 años, una enfermedad que cada año genera preocupación por su impacto en bebés y niños pequeños. También se contabilizaron 1.545 cuadros de neumonía, otro dato que marca la intensidad de la temporada respiratoria en la provincia.
Durante la última semana, 89 personas debieron ser hospitalizadas por patologías respiratorias. Si bien hasta el momento no se reportaron fallecimientos asociados a estos cuadros, el aumento de internaciones muestra la presión creciente sobre el sistema sanitario público y privado.
En Salta capital y en el interior provincial ya se observa una mayor concurrencia a consultorios por fiebre, dolor de garganta, congestión nasal, tos persistente y malestar general. En muchos casos, los pacientes consultan también por cuadros prolongados o por complicaciones posteriores a una gripe inicial.
Profesionales de la salud remarcan que no todas las enfermedades respiratorias requieren antibióticos, ya que una gran parte son causadas por virus. Por eso insisten en evitar la automedicación y acudir a un médico ante síntomas intensos, fiebre alta sostenida, dificultad para respirar o decaimiento marcado.
Entre las recomendaciones principales figuran completar esquemas de vacunación, ventilar ambientes cerrados, lavarse las manos con frecuencia, cubrirse al toser o estornudar y evitar asistir a clases o al trabajo con síntomas compatibles con gripe para reducir contagios.
También se aconseja prestar especial atención a los grupos de riesgo, como adultos mayores, embarazadas, personas con enfermedades crónicas y niños pequeños. En estos sectores, una infección respiratoria puede agravarse con mayor rapidez y requerir internación.
La vacuna antigripal continúa siendo una de las herramientas más importantes para prevenir formas graves de la enfermedad, especialmente en personas vulnerables. Las campañas de inmunización avanzan en hospitales y centros de salud de toda la provincia.
El escenario sanitario suele intensificarse entre abril y julio, cuando bajan las temperaturas y aumentan los encuentros en espacios cerrados. Por eso, las próximas semanas serán claves para monitorear la evolución de los casos en Salta.
Mientras tanto, las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica y piden a la población no minimizar los síntomas respiratorios. Con más de 6.300 casos de gripe en lo que va del año, la provincia ya enfrenta una temporada anticipada y con tendencia en alza.