El anuncio de cambios en el esquema de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) generó fuerte preocupación entre referentes del sector en Salta, que advierten sobre un posible retroceso en los controles de seguridad vehicular. La decisión del Gobierno nacional de permitir que talleres particulares se sumen a la realización de la revisión técnica abrió un debate que ya suma críticas en la provincia.
Desde Salta, el titular de REVESA, Aldo Juri, fue categórico al analizar el nuevo escenario. Sostuvo que la apertura del sistema podría derivar en controles menos exigentes y cuestionó la falta de claridad sobre cómo se implementará la medida. En ese sentido, planteó que existe el riesgo de que la VTV pierda rigurosidad técnica y termine transformándose en un trámite sin controles efectivos.
Juri advirtió que, si no se establecen reglas estrictas y uniformes, algunos talleres podrían limitarse a aprobar vehículos sin una evaluación adecuada. Según su mirada, esto afectaría directamente la seguridad vial, ya que autos en condiciones deficientes podrían circular sin las verificaciones necesarias.
El empresario remarcó que los centros habilitados actualmente operan bajo estándares exigentes, con auditorías permanentes, equipamiento calibrado y personal técnico especializado. Señaló que en su caso trabajan con normas de calidad certificadas y equipos de alta complejidad, además de equipos profesionales formados en ingeniería, lo que garantiza un control exhaustivo de cada vehículo.
En contraste, expresó dudas sobre si los nuevos talleres que ingresen al sistema contarán con las mismas exigencias. Para Juri, la clave está en que todos los actores del sistema estén sometidos a idénticos criterios de control, sin excepciones, para evitar distorsiones en el servicio.
Uno de los puntos más sensibles de la discusión es la posibilidad de que la competencia entre talleres derive en una baja en la calidad de las inspecciones. En ese sentido, el referente del sector alertó que algunos conductores podrían optar por lugares donde la revisión sea más flexible o incluso superficial, con el único objetivo de obtener la oblea.
También planteó preocupación por el impacto que esto podría tener en la siniestralidad vial. Según sostuvo, un vehículo mal evaluado que no debería circular podría terminar involucrado en un accidente, lo que abriría interrogantes sobre la responsabilidad del control técnico realizado.
Actualmente, el costo de la VTV para vehículos particulares en Salta ronda los 68 mil pesos, un valor que también ingresó en el debate público. Desde algunos sectores se argumenta que la incorporación de más prestadores podría reducir los precios, aunque desde REVESA sostienen que el problema no pasa por el costo sino por la seguridad.
En ese marco, Juri insistió en que la discusión debe centrarse en la calidad del sistema y no únicamente en su accesibilidad económica. Aseguró que la prioridad debe ser garantizar que todos los vehículos que circulan cumplan con las condiciones mínimas de seguridad.
Con más de tres décadas en la actividad, el empresario pidió que cualquier modificación se implemente con controles estrictos y reglas claras para todos los actores. Reiteró que la apertura del sistema no debería implicar una flexibilización de los estándares, sino una ampliación con supervisión uniforme en todo el país.