La provincia de Salta pondrá en marcha desde este miércoles 28 de enero una nueva etapa de la campaña de vacunación contra el dengue, con la aplicación de dosis tetravalentes destinadas a la población de entre 15 y 39 años que reside en departamentos considerados prioritarios por su situación epidemiológica.
La estrategia se implementará en los departamentos de San Martín, Orán, Rivadavia, Anta, General Güemes, Rosario de la Frontera y Metán, donde la circulación del virus y el riesgo de brotes sostenidos llevaron a reforzar las acciones preventivas. Quienes formen parte del grupo etario alcanzado podrán acercarse al hospital más cercano a su domicilio con DNI y carnet de vacunación para recibir la dosis correspondiente.
En esta instancia, el sistema de salud provincial cuenta con 6.370 nuevas vacunas que ya comenzaron a distribuirse en las áreas definidas. Estas dosis se suman a las que fueron adquiridas previamente por el Gobierno provincial y permiten ampliar la cobertura en un contexto marcado por la persistencia del dengue en el norte argentino y en distintos puntos de Salta.
La campaña se inscribe dentro del Plan Estratégico de Prevención y Control del Dengue, una política sanitaria que articula acciones entre la Provincia y la Nación y que busca reducir la circulación viral, evitar la saturación del sistema de salud y disminuir el riesgo de formas graves de la enfermedad, especialmente en zonas con antecedentes de alta transmisión.
Desde el área de Salud Pública remarcaron que la vacunación no es universal ni obligatoria, sino focalizada en grupos específicos definidos a partir de criterios epidemiológicos. En ese sentido, se recordó que existen personas que no pueden recibir la vacuna en esta etapa, ya sea por condiciones clínicas o situaciones particulares.
No están habilitadas para vacunarse las mujeres embarazadas ni aquellas que se encuentren en período de lactancia. Tampoco pueden acceder a la dosis las personas con inmunocompromiso, pacientes oncológicos, quienes estén bajo tratamiento con corticoides, ni quienes reciban inmunoglobulina o hemoderivados. Además, las personas que hayan cursado dengue confirmado deberán esperar al menos seis meses desde el diagnóstico para poder ser vacunadas.
Las autoridades sanitarias insistieron en que la vacuna representa una herramienta importante, pero no reemplaza las medidas de prevención cotidiana que resultan claves para frenar la propagación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue. La experiencia en la provincia demuestra que el control del vector sigue siendo el eje central para evitar brotes, especialmente durante los meses de mayor temperatura y lluvias.
En ese marco, se reiteró la necesidad de eliminar recipientes que puedan acumular agua en patios, jardines y terrenos baldíos, una práctica conocida como descacharrado. Baldes, botellas, neumáticos, macetas y cualquier objeto que retenga agua limpia pueden convertirse en criaderos del mosquito, por lo que su eliminación o correcta disposición es fundamental.
También se recomendó el uso regular de repelente, la colocación de mosquiteros en puertas y ventanas, y la protección de cunas y cochecitos de bebés con tules. El uso de ropa clara y de manga larga, especialmente en horarios de mayor actividad del mosquito, es otra de las medidas sugeridas para reducir el riesgo de picaduras.
La vacunación contra el dengue en Salta se suma así a un conjunto de acciones que incluyen vigilancia epidemiológica, fortalecimiento del sistema de salud y campañas de concientización en los barrios. El objetivo es claro: anticiparse a los picos de contagio y minimizar el impacto de una enfermedad que año tras año representa un desafío sanitario en la provincia.
Con la llegada de nuevas dosis y la focalización en departamentos clave, la Provincia busca avanzar en una estrategia integral que combine inmunización, prevención y participación comunitaria, en un escenario donde el compromiso individual y colectivo sigue siendo determinante para frenar al dengue.