El Ministerio de Salud Pública de Salta confirmó un fuerte crecimiento de casos de chikungunya en la provincia y encendió la alerta sanitaria en varias zonas del norte. Según el último reporte epidemiológico oficial, ya se contabilizan 1.172 casos confirmados, lo que representa un aumento del 44,8% en apenas una semana.
El informe anterior registraba 810 contagios, por lo que el salto en los números refleja una circulación viral sostenida, especialmente en departamentos fronterizos y localidades con alta movilidad de personas.
El departamento San Martín continúa siendo el epicentro del brote de chikungunya en Salta, con 786 casos acumulados. En segundo lugar aparece Orán, con 271 positivos, mientras que Anta suma 75 contagios confirmados.
Dentro del mapa provincial, Salvador Mazza concentra la mayor cantidad de casos y se consolida como la zona más comprometida del momento, con 695 personas afectadas. Le siguen San Ramón de la Nueva Orán, con 180 casos, y Aguas Blancas, con 69.
También se notificaron contagios en otras localidades salteñas: Embarcación (45), Apolinario Saravia (35), El Quebrachal (27), Salta Capital (25), Aguaray (24) y Tartagal (22), entre las cifras más relevantes.
En tanto, con menor incidencia aparecen Colonia Santa Rosa, General Güemes, Joaquín V. González, Hipólito Yrigoyen, Las Lajitas, Cerrillos, Metán, Pichanal, La Merced, Campo Quijano, Rosario de la Frontera y La Unión.
La situación sanitaria preocupa especialmente por el avance en zonas limítrofes con Bolivia, donde existe un flujo permanente de personas y mercadería. Frente a este escenario, la Provincia reforzó el trabajo conjunto con autoridades sanitarias bolivianas para coordinar medidas preventivas.
Desde Epidemiología señalaron que se realizaron reuniones binacionales en Yacuiba y en el corredor Aguas Blancas-Bermejo, con el objetivo de unificar estrategias de bloqueo, vigilancia epidemiológica y control del mosquito transmisor.
El chikungunya es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, el mismo vector que transmite dengue y zika. Por eso, las medidas de prevención siguen siendo claves para frenar la expansión de casos en Salta y en el resto del país.
Las autoridades sanitarias insistieron en la necesidad de sostener el descacharrado domiciliario, eliminar recipientes que acumulen agua, limpiar canaletas, tapar tanques y utilizar repelente tanto ambiental como corporal.
También remarcaron la importancia de consultar rápidamente ante síntomas compatibles. Entre los principales signos del chikungunya figuran fiebre alta repentina, dolores articulares intensos, dolor muscular, cefalea, cansancio marcado, náuseas y erupciones en la piel.
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas son las secuelas que puede dejar la enfermedad. A diferencia de otros cuadros febriles, el chikungunya puede provocar dolores articulares prolongados e incluso cuadros crónicos incapacitantes.
Por eso, el Ministerio de Salud activó un protocolo específico de rehabilitación para pacientes que atraviesan la enfermedad, articulado con el Centro Provincial de Rehabilitación.
En la fase aguda, que abarca los primeros 14 días, se busca controlar fiebre, inflamación y dolor intenso. Luego, en la etapa post-aguda, desde la tercera semana, se inicia el trabajo de recuperación física para evitar rigidez, limitaciones de movimiento y artritis persistente.
En los casos que evolucionan a una fase crónica, luego de los tres meses, se requiere seguimiento prolongado con fisioterapia y kinesioterapia, especialmente en pacientes que mantienen dolores severos o dificultades para movilizarse.
Desde Salud remarcaron que la consulta temprana mejora el pronóstico y reduce el riesgo de secuelas permanentes. También señalaron que la detección rápida permite organizar mejor el seguimiento epidemiológico y fortalecer acciones en cada zona afectada.
El crecimiento de contagios pone en foco la necesidad de redoblar la prevención en hogares, barrios y municipios. En Salta, donde las temperaturas y la humedad favorecen la proliferación del mosquito, las próximas semanas serán claves para contener el avance del brote.