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Tensión tributaria

Comerciantes cuestionan el rechazo al congelamiento de la Unidad Tributaria en Salta

Advierten que el incremento impacta en tasas, competitividad y actividad económica en la ciudad.

Comerciantes cuestionan el rechazo al congelamiento de la Unidad Tributaria en Salta

El rechazo del Concejo Deliberante de Salta al proyecto que buscaba congelar la Unidad Tributaria (UT) generó un fuerte malestar en el sector comercial, que advirtió por el efecto directo de la medida sobre las tasas municipales y la competitividad de la ciudad. Referentes de la Cámara de Comercio e Industria de Salta y de Comerciantes Unidos coincidieron en que el incremento del índice profundiza la presión fiscal y reclamaron incluso revisar a la baja su valor.

La discusión se instaló en un contexto de tensión entre la necesidad de financiamiento del municipio y el pedido del sector privado de aliviar la carga tributaria. La UT es la base de cálculo de múltiples tasas locales, entre ellas la Tasa de Inspección, Seguridad, Salubridad e Higiene (TIS), lo que multiplica su impacto en la actividad diaria de los comercios.

Desde la Cámara de Comercio, su presidente sostuvo que la actualización de la unidad incide de forma directa en los costos del sector y remarcó que los incrementos recientes superan el ritmo de la inflación. En ese sentido, apoyó la idea de congelar el valor y advirtió que la situación afecta la competitividad de Salta capital frente a otros municipios, donde la carga tributaria es menor y algunos contribuyentes optan por trasladar allí sus actividades.

En la misma línea, desde Comerciantes Unidos la postura fue más dura. Su referente planteó que no solo debería frenarse la actualización, sino también reducirse el valor actual de la UT. Además, cuestionó la falta de consulta al sector antes del debate legislativo y rechazó el argumento de un posible desfinanciamiento municipal. Según expresó, el comercio atraviesa una situación crítica y la presión impositiva agrava el escenario.

El impacto de la UT se refleja especialmente en la TIS, una de las tasas más sensibles para el sector, que en muchos casos se suma a multas y actualizaciones que incrementan la deuda de los contribuyentes. Dirigentes comerciales señalaron que, en un contexto de crisis económica, muchos comerciantes priorizan gastos básicos y terminan acumulando obligaciones con el municipio.

En paralelo al rechazo del proyecto, parte del debate político defendió la postura de mantener la actualización del tributo. Concejales oficialistas señalaron que congelar la UT implicaría limitar la capacidad de financiamiento del municipio y sostener servicios esenciales como obras públicas, higiene urbana y mantenimiento de la ciudad. También remarcaron que la recaudación local es clave ante la caída de recursos provenientes de otros niveles del Estado.

Sin embargo, la discusión expuso una marcada diferencia de visiones. Mientras el sector comercial insiste en que la presión fiscal desalienta la actividad y afecta el consumo, desde el oficialismo se sostiene que los impuestos son la base para sostener la gestión municipal y la prestación de servicios.

El valor de la Unidad Tributaria se convirtió así en un punto central del debate económico local. Su evolución, que según referencias políticas pasó de montos iniciales muy inferiores a los actuales, es uno de los ejes que el comercio observa con mayor preocupación en un escenario de caída de ventas y mayor endeudamiento.

Con posiciones enfrentadas y sin señales de acuerdo inmediato, la discusión por la política tributaria en la ciudad de Salta continúa abierta y suma tensión entre el sector privado y el ámbito legislativo municipal, en medio de un contexto económico que sigue presionando a la actividad comercial.

 


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