Cuando un perro se queda solo en casa, el silencio puede volverse un problema. Muchos animales experimentan ansiedad, estrés o aburrimiento, lo que se manifiesta en ladridos excesivos, destrozos o conductas repetitivas. En ese contexto, dejar la radio prendida aparece como un recurso simple y efectivo para ayudarlos a transitar mejor la ausencia de sus dueños.
Aunque no reemplaza la compañía humana, el sonido constante reduce la sensación de soledad y crea un ambiente más familiar.
Por qué el silencio afecta a los perros
Los perros son animales sociales y están acostumbrados a convivir con ruidos, voces y movimiento. Cuando todo queda en silencio, pueden interpretar que algo no está bien.
El silencio prolongado puede generar:
Inquietud y alerta constante
Mayor ansiedad por separación
Reacciones exageradas ante ruidos externos