El Ministerio de Salud Pública confirmó la detección del segundo caso de fiebre chikungunya en la provincia en lo que va del actual ciclo epidemiológico. El diagnóstico corresponde a una mujer de 35 años con domicilio en Tartagal, cuyo contagio está asociado a un viaje reciente al Estado Plurinacional de Bolivia, zona donde se registra circulación activa del virus.
Según la información oficial brindada por la Dirección General de Coordinación Epidemiológica, la paciente comenzó a presentar síntomas compatibles con la enfermedad el 22 de enero. El cuadro incluyó cefalea intensa, fuertes dolores articulares, náuseas y episodios de vómitos, signos característicos de las arbovirosis transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.
Ante la persistencia de las molestias, la mujer acudió dos días después al hospital de su localidad, donde fue evaluada por el equipo de salud. Tras el examen clínico, se determinó que no presentaba criterios de gravedad, por lo que no fue necesaria su internación. La paciente recibió tratamiento ambulatorio, pautas de control y recomendaciones para su recuperación en el domicilio.
En el marco del protocolo de vigilancia epidemiológica vigente en Argentina para enfermedades transmitidas por vectores, durante la consulta médica se realizó la toma de muestras para estudios específicos. Los análisis de laboratorio, efectuados mediante la técnica de Real Time-PCR, confirmaron el resultado positivo para el virus chikungunya, lo que permitió activar de inmediato las acciones sanitarias correspondientes.
Una vez confirmado el caso, los equipos de salud locales, junto a las áreas de control de vectores, desplegaron un operativo de bloqueo focal en la vivienda de la paciente y en el área circundante. Estas tareas incluyeron relevamiento ambiental, control del mosquito transmisor y búsqueda activa de personas con síntomas febriles, con el objetivo de reducir el riesgo de transmisión local y cortar posibles cadenas de contagio.
Desde el Ministerio de Salud remarcaron que, hasta el momento, no se detectaron casos secundarios vinculados a esta situación, aunque se mantiene el monitoreo permanente en la zona. La estrategia sanitaria apunta a una detección temprana y a la rápida intervención territorial, especialmente en localidades del norte provincial, donde las condiciones climáticas favorecen la proliferación del mosquito.
Las autoridades sanitarias insistieron en la importancia de reforzar las medidas de prevención en los hogares, como la eliminación de recipientes que acumulen agua limpia, el descacharrado periódico y el uso de repelentes, sobre todo en horarios de mayor actividad del Aedes aegypti. También recomendaron la utilización de mosquiteros y ropa de manga larga en zonas con presencia del vector.
Asimismo, se recordó a la población que haya viajado recientemente a países limítrofes o regiones con circulación viral que, ante la aparición de fiebre, dolores articulares, cefalea u otros síntomas compatibles, realice una consulta médica de manera inmediata. Desde Salud Pública subrayaron la necesidad de evitar la automedicación, ya que puede dificultar el diagnóstico oportuno y el seguimiento clínico adecuado.
El chikungunya es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti, el mismo que transmite dengue y zika. Si bien la mayoría de los casos cursan sin complicaciones graves, el dolor articular puede ser intenso y prolongarse durante semanas o incluso meses, por lo que la detección temprana y el control epidemiológico resultan claves.
Con este nuevo caso confirmado, la provincia refuerza las acciones de vigilancia y prevención, en un contexto regional marcado por la circulación de distintas arbovirosis. Las autoridades reiteraron que la participación activa de la comunidad es fundamental para evitar la propagación del virus y sostener el control sanitario en todo el territorio.