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Selección argentina

Un amistoso millonario que desordena la hoja de ruta de Scaloni

La AFA recibió casi 15 millones de dólares por un amistoso en India que fue postergado dos veces y todavía no tiene fecha.

Un amistoso millonario que desordena la hoja de ruta de Scaloni

La planificación de la Selección argentina rumbo al próximo Mundial atraviesa una zona inesperada de turbulencia. No se trata de lesiones, rivales ni cuestiones futbolísticas, sino de un compromiso comercial que nunca se concretó. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) cobró casi 15 millones de dólares por un amistoso en India que no se jugó y ahora busca cómo cumplir el contrato sin alterar por completo la agenda diseñada por Lionel Scaloni y su cuerpo técnico.

El acuerdo en cuestión contemplaba la disputa de un partido amistoso en el estado de Kerala durante 2025. Sin embargo, el encuentro fue postergado en dos oportunidades y, a esta altura, sigue sin una fecha confirmada. A pesar de eso, el dinero ya fue percibido por la AFA, lo que agrega presión para encontrar una solución que evite la devolución del monto y, al mismo tiempo, no condicione la preparación deportiva del seleccionado campeón del mundo.

La operación se canalizó a través de TourProdEnter LLC, una empresa vinculada al empresario Javier Faroni, y fue firmada por dirigentes de la casa madre del fútbol argentino. Con el paso del tiempo, el acuerdo quedó en suspenso por supuestas trabas reglamentarias y demoras en las aprobaciones necesarias, un combo que terminó congelando el amistoso y tensando la relación con las autoridades y organizadores locales en India.

El principal problema aparece ahora, cuando el calendario empieza a apretarse. En el esquema original del cuerpo técnico, la idea era aprovechar las ventanas FIFA previas al Mundial para disputar partidos en condiciones controladas y luego concentrarse con anticipación en Estados Unidos, sede base elegida para encarar la recta final de la preparación. Ese plan incluía amistosos en América, con rivales ya conversados, que finalmente no se concretarán.

Ante ese escenario, vuelve a ganar fuerza la posibilidad de viajar a India para cumplir con el compromiso pendiente. Pero la alternativa no convence puertas adentro del predio de Ezeiza. Un traslado tan extenso, con cambios horarios bruscos y exigencias logísticas importantes, choca de frente con la intención de priorizar el descanso, la aclimatación y el trabajo táctico en la previa inmediata al torneo más importante del ciclo.

La situación no es nueva, pero sí se volvió más incómoda con el correr de los meses. En octubre del año pasado se había anunciado oficialmente la segunda postergación del partido que estaba previsto para noviembre. Desde la organización local se atribuyó la decisión a retrasos en la aprobación por parte de la FIFA, lo que obligó a reformular los plazos y dejar el evento en pausa indefinida.

Mientras tanto, el contexto internacional no ayuda. Las ventanas disponibles son cada vez menos, los jugadores llegan con temporadas cargadas en Europa y cualquier modificación de último momento puede generar roces con los clubes. En ese marco, sumar un viaje intercontinental por un compromiso comercial aparece como un factor de riesgo que el cuerpo técnico preferiría evitar.

Más allá de que el fútbol no es el deporte dominante en India, la Selección argentina despierta un fuerte interés en distintas regiones del país, especialmente en el sur y el este, donde el seguimiento del seleccionado campeón del mundo creció de manera sostenida en los últimos años. Ese atractivo explica, en parte, las cifras elevadas que se manejan para este tipo de eventos y el apuro de los organizadores por concretarlo.

Para la AFA, el desafío es encontrar una salida que cierre en todos los frentes. Cumplir el contrato, sostener los ingresos y no interferir en la preparación deportiva de un equipo que llega con la vara alta y la expectativa intacta. Para Scaloni y su grupo de trabajo, en cambio, el foco sigue siendo uno solo: llegar al Mundial con la mejor versión posible, sin distracciones ni compromisos que alteren una planificación que ya demostró ser clave en los éxitos recientes.

El desenlace todavía está abierto. Lo único claro es que un amistoso que nunca se jugó terminó convirtiéndose en un problema concreto, con impacto directo en la agenda de la Selección y en una previa que, lejos de ser tranquila, suma un capítulo inesperado fuera de la cancha.


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