En Salta hay 325 personas que actualmente esperan un trasplante de órgano o tejido, según los últimos registros oficiales del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante. La mayoría de los pacientes necesita un riñón, seguido por quienes aguardan un trasplante de córneas, hígado, páncreas o pulmón. La cifra vuelve a poner en agenda la importancia de la donación de órganos en la provincia y en todo el país.
Del total de personas en lista de espera en Salta, 269 requieren un órgano y 56 esperan un tejido. En detalle, 242 pacientes necesitan un trasplante renal, 18 esperan un hígado, cinco requieren riñón y páncreas en forma conjunta y cuatro aguardan un pulmón. En cuanto a tejidos, las 56 personas inscriptas corresponden a pacientes que necesitan córneas.
La situación ubica a la provincia en el quinto lugar a nivel nacional en cantidad de personas en lista de espera, detrás de Buenos Aires, Córdoba, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Santa Fe. El dato refleja la magnitud de la demanda en el sistema de salud argentino y el desafío permanente de sostener y ampliar la cantidad de donantes efectivos.
Además de quienes ya integran la lista formal, en Salta hay otras 574 personas que se encuentran en proceso de inscripción para ser potenciales receptores de órganos y tejidos. De ese total, el 74,5% espera un trasplante renal, lo que confirma que la enfermedad renal crónica continúa siendo una de las principales problemáticas de salud pública vinculadas a la necesidad de ablación e implante.
Cada año, el Día Internacional del Trasplante de Órganos y Tejidos invita a reflexionar sobre estas cifras y, sobre todo, sobre las historias que hay detrás de cada número. Se trata de niños, adolescentes y adultos que dependen de la solidaridad de la sociedad para acceder a una segunda oportunidad de vida.
Desde el sistema sanitario recuerdan que un solo donante puede salvar hasta ocho vidas mediante la donación de órganos y mejorar muchas más a través de la donación de tejidos. En Argentina, la legislación vigente establece que toda persona mayor de 18 años es considerada donante, salvo que haya dejado constancia expresa de su oposición. Este marco legal buscó ampliar el universo de potenciales donantes y agilizar los procesos en momentos críticos.
En la provincia, más de 112 mil personas ya manifestaron de manera formal su voluntad de donar órganos, tejidos y células. Esa decisión puede registrarse de distintas maneras: firmando un acta en el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de Salta, enviando un telegrama gratuito desde cualquier sucursal del Correo Argentino, a través de la aplicación Mi Argentina en la sección Salud, o al momento de tramitar el Documento Nacional de Identidad.
Especialistas remarcan que, aunque el marco normativo es claro, la conversación familiar sigue siendo clave. En situaciones de fallecimiento, el diálogo previo con los seres queridos puede facilitar la toma de decisiones y evitar conflictos en un momento de profundo dolor. Por eso, además de registrar la voluntad, se insiste en la importancia de comunicarla en el ámbito íntimo.
El trasplante renal es el que concentra la mayor demanda en Salta y en el país. La insuficiencia renal crónica obliga a muchos pacientes a someterse a tratamientos de diálisis varias veces por semana, lo que impacta de lleno en su calidad de vida, su situación laboral y su entorno familiar. Para ellos, recibir un riñón compatible significa no solo prolongar la vida, sino recuperar autonomía.
En el caso de las córneas, el trasplante permite devolver la visión o mejorarla significativamente en personas con patologías o lesiones severas. A diferencia de otros órganos, la donación de tejidos como las córneas tiene particularidades en los tiempos y procedimientos, pero resulta igual de trascendental para quienes esperan.
El proceso de donación y trasplante involucra a equipos médicos especializados, centros de salud habilitados y una coordinación permanente a nivel nacional. La logística incluye la detección de potenciales donantes, la evaluación médica, la ablación, la asignación según criterios de compatibilidad y urgencia, y el posterior implante. Cada instancia está regulada para garantizar transparencia y equidad.
En Salta, el sistema sanitario trabaja de manera articulada para sostener los operativos de ablación cuando se presentan donantes y para acompañar a las familias en todo el proceso. Sin embargo, la brecha entre la cantidad de personas que esperan y los órganos disponibles sigue siendo un desafío.
Las cifras actuales reflejan que la necesidad es constante y que la donación de órganos en Argentina continúa siendo una política de salud pública que requiere compromiso social. Para quienes están en lista de espera, cada día cuenta. Y para quienes aún no definieron su postura, informarse y expresar su voluntad puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de otro salteño.
En ese contexto, la concientización no es solo una consigna. Es una herramienta concreta para aumentar la cantidad de donantes y reducir las listas de espera en Salta. Porque detrás de los 325 pacientes que hoy aguardan un trasplante hay historias de lucha, familias enteras pendientes de un llamado y la esperanza intacta de una segunda oportunidad.