MÁS DE SOCIEDAD



POBRES VIEJOS

Escándalo en Salta por la negativa de atención a una mujer afiliada al PAMI

La familia denuncia demoras, falta de atención y una situación límite.

Escándalo en Salta por la negativa de atención a una mujer afiliada al PAMI

Un fuerte episodio volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema de salud en Salta, luego de que una familia denunciara que una clínica privada no habría querido atender a una mujer adulta mayor afiliada al PAMI cuando llegó descompensada de urgencia. La situación derivó en un recorrido angustiante por distintos centros de salud y en una demora que, según relatan, pudo haber tenido consecuencias más graves.

Todo ocurrió cuando la mujer comenzó a sentirse mal y fue trasladada de inmediato hacia una clínica privada que figura como prestadora de la obra social de los jubilados. Sin embargo, de acuerdo al testimonio de sus familiares, al llegar al lugar no habrían recibido la atención esperada. La negativa, siempre según el relato, obligó a buscar alternativas en medio de un cuadro que se agravaba con el paso del tiempo.

La familia sostiene que en el establecimiento les habrían indicado que debían “informarse mejor” sobre cómo proceder, una respuesta que generó indignación en el entorno de la paciente. La sensación de desamparo se profundizó al comprobar que, lejos de resolver la urgencia, debieron continuar trasladándose en busca de asistencia médica en otro centro.

En paralelo, uno de los aspectos que más preocupación generó fue la demora en la llegada de una ambulancia, que, según afirmaron, tardó más de dos horas en arribar. Durante ese lapso, la mujer permaneció en estado de vulnerabilidad, lo que incrementó la tensión y el temor de sus acompañantes. La falta de respuestas rápidas en situaciones críticas vuelve a abrir el debate sobre la capacidad de reacción del sistema ante emergencias.

El derrotero no terminó allí. Según relataron, en otros establecimientos de salud también habrían encontrado obstáculos para el ingreso por tratarse de una paciente afiliada al PAMI, lo que obligó a continuar buscando alternativas mientras la condición de la mujer requería atención urgente. Este tipo de situaciones, que combinan burocracia, derivaciones y limitaciones operativas, suelen impactar de lleno en la experiencia de los pacientes y sus familias, especialmente cuando se trata de personas mayores.

Finalmente, la mujer fue atendida en el Hospital Señor del Milagro, donde el equipo médico logró estabilizar su cuadro. Allí se le realizaron los controles necesarios y se determinó que presentaba un estado de deshidratación avanzado, acompañado por vómitos, un cuadro de gastroenteritis y algunas complicaciones respiratorias. La intervención oportuna permitió revertir la situación y controlar los síntomas.

La resolución en el hospital público permitió llevar alivio a la familia, aunque el recorrido previo dejó una marca de preocupación e incertidumbre. El contraste entre la negativa inicial y la atención final reaviva discusiones frecuentes en Salta sobre el acceso efectivo a la salud, la articulación entre prestadores privados y obras sociales, y la capacidad del sistema para responder ante urgencias sin demoras.

En este tipo de episodios, el tiempo juega un rol clave. Cada minuto cuenta cuando se trata de pacientes que llegan descompensados, y cualquier demora puede agravar el cuadro clínico. Por eso, los familiares remarcan la importancia de que los centros de salud, tanto públicos como privados, cuenten con protocolos claros de recepción y derivación, que eviten situaciones de rechazo o peregrinaje innecesario.

El caso también pone en evidencia una problemática recurrente vinculada a la atención de afiliados de determinadas obras sociales, en particular cuando existen dudas administrativas o cuestiones de cobertura. En contextos de urgencia, estas cuestiones deberían quedar en segundo plano frente a la necesidad inmediata de asistencia médica, según coinciden distintos actores del ámbito sanitario.

Mientras tanto, la familia de la mujer afectada espera que se revisen los procedimientos y que situaciones como la vivida no se repitan. La experiencia atravesada, marcada por la angustia y la incertidumbre, refleja las dificultades que aún persisten en el acceso a la salud en la provincia, especialmente para los adultos mayores que dependen de una atención rápida y coordinada.

El episodio se suma a otros reclamos que, de manera aislada o colectiva, suelen surgir en distintos puntos de Salta y que apuntan a mejorar la articulación entre el sistema público y privado. En un escenario donde la demanda de atención crece y los recursos muchas veces son limitados, la eficiencia en la respuesta ante emergencias se vuelve un factor central para garantizar una cobertura adecuada.

Por ahora, el hecho quedó en el plano del reclamo familiar, pero abre interrogantes más amplios sobre el funcionamiento del sistema y la necesidad de reforzar mecanismos que aseguren que ningún paciente en situación crítica quede sin asistencia inmediata.


¿Te gustó la noticia? Compartíla!