La Ruta Nacional 50, principal vía que une Orán con Aguas Blancas, permanece anegada tras el fuerte temporal que azotó al norte de Salta en las últimas horas. El desborde del arroyo Solazutti cubrió gran parte de la calzada, complicando la circulación y obligando a muchos conductores a suspender sus viajes hacia la frontera con Bolivia.
El temporal dejó una acumulación de agua que en pocos minutos superó la capacidad del cauce, afectando también caminos secundarios y provocando sectores anegados en la zona rural. Autoridades locales y personal de Vialidad Nacional trabajan para evaluar los daños y limpiar los tramos más comprometidos, mientras se recomienda a los conductores circular con extrema precaución.
La situación en la ruta es especialmente crítica para quienes deben trasladarse por motivos comerciales o turísticos hacia Aguas Blancas. La policía de Salta y los equipos de vialidad instan a consultar el estado de la ruta antes de emprender viajes y a respetar las indicaciones de seguridad, evitando el cruce de zonas inundadas que pueden ser peligrosas.
Los vecinos de la zona destacaron que las lluvias de las últimas horas fueron intensas y repentinas, dejando charcos y sectores de barro que dificultan tanto el tránsito vehicular como peatonal. Las previsiones meteorológicas indican que podrían registrarse más lluvias en el norte provincial durante los próximos días, por lo que se mantiene la alerta sobre rutas y caminos secundarios.
Por su importancia estratégica, la Ruta 50 es utilizada diariamente por transportistas que conectan Salta con Bolivia, y su cierre temporal afecta no solo al tráfico local sino también a la logística de carga y comercio transfronterizo. Por eso, desde organismos de transporte se aconseja planificar los recorridos, prever demoras y priorizar rutas alternativas cuando sea posible.
Mientras tanto, las autoridades de protección civil recomiendan a la población mantenerse informada sobre el estado del clima y de las rutas a través de canales oficiales, evitando circular de noche o en sectores con acumulación de agua, donde la visibilidad y el control del vehículo se ven seriamente reducidos.
El fenómeno climático dejó también anegamientos en barrios de Orán y otras localidades del norte salteño, lo que evidencia la necesidad de reforzar la infraestructura de drenaje y la planificación de rutas ante eventos de lluvia intensa. La combinación de la precipitación repentina y la topografía del terreno hace que este tipo de situaciones se repitan cada temporada de lluvias, generando un riesgo constante para quienes transitan la región.
En este contexto, la comunidad se mantiene alerta y se coordina con autoridades locales para minimizar riesgos y garantizar la seguridad en la circulación. Las recomendaciones incluyen respetar las señalizaciones, no intentar atravesar zonas inundadas y mantener contacto permanente con familiares o amigos en caso de traslado por la ruta afectada.
El impacto del temporal sobre la Ruta 50 es un recordatorio de la vulnerabilidad de los caminos salteños frente a lluvias intensas y la necesidad de extremar la precaución hasta que las condiciones climáticas mejoren y el agua vuelva a su cauce normal.