Lali Espósito y Pedro Rosemblat se casaron este sábado 31 de octubre en una ceremonia íntima realizada en Casa Carlos, una casona ubicada en el barrio porteño de San Telmo. La pareja celebró su unión rodeada de familiares, amigos y personas de su círculo más cercano.
La fecha elegida tuvo un significado especial para ambos. Según trascendió, los novios se conocieron hace tres años durante una fiesta de Halloween, por lo que decidieron celebrar su casamiento el mismo día en que comenzó su historia de amor.
Una de las primeras imágenes de la ceremonia comenzó a circular en redes sociales y permitió conocer algunos detalles del encuentro. La fotografía muestra a los recién casados tomados de la mano, en un jardín rodeado de vegetación y acompañados por sus invitados, que celebraron el momento con aplausos y muestras de emoción.
Para la ocasión, Lali eligió un vestido blanco largo, de diseño sencillo y caída fluida, con una cola que se extendía sobre el césped. Pedro, por su parte, lució un traje en tono beige claro, en sintonía con el estilo relajado que tuvo la celebración.
El espacio fue acondicionado especialmente para el evento, con sillones, alfombras, mesas bajas y sombrillas blancas. También se destacó una decoración con flores blancas que acompañó la ambientación del jardín.
Una historia de amor que llegó al altar
El casamiento representa un nuevo capítulo en la relación de la cantante y el conductor, quienes en distintas oportunidades compartieron públicamente momentos de su vínculo.
Durante años, Lali había expresado cierta resistencia a la idea de contraer matrimonio. Incluso llegó a bromear sobre el tema en entrevistas y declaraciones públicas, donde cuestionaba los gastos que implica organizar una boda.
Sin embargo, su postura cambió con el paso del tiempo. En uno de sus últimos shows en el estadio de River Plate sorprendió al público cuando anunció entre risas: “Me caso, taradas”.

La artista también había adelantado que no tenía previsto realizar una celebración ostentosa ni utilizar un vestido extravagante, como muchos imaginaban. Su intención era organizar un encuentro tranquilo, pensado especialmente para compartir con sus afectos.
Finalmente, la pareja cumplió ese deseo con una ceremonia privada, en la que el protagonismo estuvo puesto en el encuentro con sus seres queridos y en la celebración de su historia juntos.
