Con expectativas renovadas y una organización que apunta a mejorar la experiencia del público, este sábado 24 de enero se pone en marcha una nueva edición de los corsos salteños 2026. El tradicional desfile se realizará en el corsódromo ubicado sobre la avenida Fernández Molina, en las inmediaciones del estadio Padre Ernesto Martearena, un espacio que fue reacondicionado para recibir a miles de personas durante las noches de carnaval.
La edición de este año llega con cambios visibles, sobre todo en materia de infraestructura y seguridad. Desde la organización se trabajó de manera anticipada en el sistema de iluminación y el tendido eléctrico, uno de los puntos que había generado preocupación en temporadas anteriores. Se incorporaron nuevas luminarias y reflectores de alta potencia, además de una instalación similar a la del alumbrado público, con postes y cableado preensamblado, lo que permite un mayor control y reduce riesgos durante el desarrollo de los desfiles.
El inicio de los corsos estaba previsto originalmente para una fecha anterior, pero debió reprogramarse. La decisión se tomó ante las demoras en la llegada de trajes, telas e insumos fundamentales para las comparsas y agrupaciones, muchos de los cuales provienen de Bolivia. Los inconvenientes en los pasos fronterizos y las medidas de fuerza registradas en ese país impactaron de lleno en la preparación de los grupos, varios de los cuales no llegaban en condiciones de participar. Frente a ese escenario, se optó por postergar el arranque para garantizar un espectáculo completo y a la altura de las expectativas.
Finalmente, el corsódromo contará con un total de 41 agrupaciones habilitadas, que se presentarán de manera rotativa a lo largo de las distintas noches. En promedio, unas 20 agrupaciones desfilarán por jornada, organizadas en dos grandes categorías. Por un lado, la categoría B, integrada por grupos de entre 30 y 50 integrantes, y por otro la categoría A, que reúne a las agrupaciones más numerosas, con más de 100 participantes y trayectoria premiada en ediciones anteriores.
Durante los primeros fines de semana, el protagonismo estará a cargo de las comparsas y agrupaciones de categoría A, mientras que la categoría B contará con instancias de recuperación para poder sumarse al calendario oficial. Esta dinámica busca equilibrar la grilla y asegurar noches con una propuesta variada y sostenida.
Cada jornada de corso ofrecerá un espectáculo diverso, con la participación de comparsas salteñas, agrupaciones de caporales, murgas, conjuntos artísticos, comparsas folclóricas, murgas humorísticas y carrozas. La combinación de ritmos, colores y estilos es una de las marcas distintivas del carnaval en Salta, que año tras año convoca tanto a vecinos como a turistas.
En cuanto a las entradas, el valor de la general será de 8.000 pesos. Los menores de seis años ingresan gratis, al igual que las personas con discapacidad que presenten el carnet correspondiente. Además, hasta este viernes 23 de enero se encuentra disponible una promoción limitada de 2x1, que permite adquirir dos entradas generales al precio de una.
La venta de entradas se realiza de manera online a través de la plataforma NoaTicket, una modalidad que busca agilizar el acceso y evitar largas filas en los puntos de venta físicos. Desde la organización recomiendan comprar con anticipación, especialmente para las primeras noches, que suelen concentrar una mayor concurrencia.
Otro punto que fue aclarado en las últimas horas tiene que ver con el ingreso al predio. Contrariamente a versiones que circularon en redes sociales, no está prohibido entrar con comida, una medida que apunta a facilitar la asistencia de familias y grupos que pasan varias horas en el corsódromo.
El calendario de los corsos contempla funciones los días viernes, sábados y domingos, con la posibilidad de sumar alguna fecha extra en función del clima y la disponibilidad. La programación se extenderá hasta el 17 de febrero, en la antesala del inicio de la Cuaresma, manteniendo viva una de las celebraciones más populares del verano salteño.
Con una fuerte apuesta a la organización, mejoras visibles en la infraestructura y una grilla cargada de propuestas artísticas, los corsos 2026 vuelven a instalarse como uno de los grandes atractivos culturales y turísticos de la temporada en la ciudad.