El famoso dicho popular que advierte “martes 13, no te cases ni te embarques” parece perder fuerza. Este martes 13, el Registro Civil ya tiene confirmadas tres ceremonias de matrimonio, todas programadas en la sala Macacha Güemes, un espacio que en los últimos años se convirtió en escenario habitual de celebraciones íntimas y formales. El número marca una diferencia clara con lo ocurrido en otras fechas similares y refleja un cambio de mirada frente a las supersticiones tradicionales.
La expectativa está puesta en una jornada poco común para el calendario de bodas. Mientras que en años anteriores los martes 13 solían pasar sin actividad matrimonial o con registros mínimos, esta vez tres parejas decidieron avanzar sin dejarse condicionar por creencias populares. Desde el organismo explicaron que la tendencia muestra altibajos según el año, pero que la elección de la fecha ya no genera el rechazo automático de otras épocas.
El repaso de los registros recientes lo confirma. Durante 2025, el único martes 13 no tuvo ningún turno reservado para casamientos. En 2024, en cambio, hubo dos martes 13 y en cada uno se celebró un matrimonio. En 2023, la historia fue similar a la de 2025, sin solicitudes para esa fecha puntual. El dato de este año rompe con esa lógica irregular y posiciona a este martes como uno de los más activos en cuanto a ceremonias en una jornada históricamente evitada.
Desde el Registro Civil remarcan que la posibilidad de elegir fecha, lugar y modalidad amplió el abanico de decisiones para las parejas. Hoy el sistema permite organizar el casamiento con mayor flexibilidad, lo que ayuda a que muchos prioricen cuestiones prácticas, personales o simbólicas por sobre la superstición. La disponibilidad de turnos y la información clara sobre costos y requisitos también juegan un rol clave en esa decisión.
En ese sentido, el organismo mantiene un esquema que facilita el acceso al matrimonio civil. Las ceremonias realizadas de lunes a viernes, en horario laboral y dentro del Registro Civil, no tienen costo. Esta opción suele ser la más elegida por quienes buscan una celebración sencilla y formal. Para quienes prefieren fechas fuera del calendario habitual o escenarios distintos, existen alternativas con valores establecidos.
Los matrimonios celebrados en días inhábiles tienen un costo de 110.400 pesos, mientras que las ceremonias realizadas fuera del organismo, ya sea en salones de fiesta o espacios turísticos habilitados, ascienden a 168.000 pesos. Además, el Registro Civil ofrece la posibilidad de registrar uniones convivenciales, con un valor de 28.800 pesos, una opción cada vez más elegida por parejas que buscan un marco legal sin pasar por el matrimonio tradicional.
La sala Macacha Güemes, donde se realizarán las tres ceremonias de este martes 13, es uno de los espacios más solicitados. Su ubicación y características la convierten en una alternativa intermedia entre lo estrictamente administrativo y una celebración con cierto marco simbólico. Allí se concentran muchos de los casamientos que se realizan dentro del organismo, especialmente cuando se trata de fechas particulares o con alta demanda.
Más allá de los números, el fenómeno abre una lectura cultural. Las nuevas generaciones parecen menos atadas a supersticiones y más enfocadas en la organización práctica de sus proyectos de vida. Para muchas parejas, elegir casarse un martes 13 no representa un desafío al destino, sino simplemente una fecha disponible que encaja con su agenda personal, laboral o familiar.
También influye el acceso a la información. Los requisitos para contraer matrimonio están disponibles de manera clara y actualizada en la página oficial del Registro Civil, lo que agiliza los trámites y reduce la incertidumbre. Una vez presentada la documentación correspondiente, el turno se asigna sin mayores demoras, siempre sujeto a la disponibilidad del calendario.
Este martes 13, entonces, no será un día más. Mientras algunos lo siguen asociando con la mala suerte, tres parejas decidieron resignificar la fecha y convertirla en el inicio formal de una nueva etapa. En un contexto donde las tradiciones conviven con nuevas formas de pensar y decidir, el amor parece imponerse, incluso en los días que antes se evitaban.
Así, el Registro Civil suma una jornada atípica pero significativa, que vuelve a demostrar que las costumbres no son estáticas y que, con el paso del tiempo, incluso los mitos más arraigados pueden perder peso frente a las decisiones personales. Para quienes se casan este martes 13, la fecha quedará marcada no por la superstición, sino por el compromiso asumido.