El Ministerio de Desarrollo Social de Salta, bajo la coordinación de Mario Mimessi, asistió en las últimas horas a más de 100 familias afectadas por las fuertes lluvias que azotaron distintos municipios de la provincia. Los equipos trabajaron de manera articulada con las autoridades locales, desplegando ayuda directa y relevamientos de cada zona afectada.
Entre los municipios más golpeados se encuentran Vaqueros, donde se relevaron 29 familias con ingreso de agua en sus hogares, y General Mosconi, especialmente en la zona de Vespucio, donde un deslave afectó a más de 10 familias que recibieron alimentos y colchones. En Tartagal se asistió a 7 familias, mientras que en Río Piedras, Joaquín V. González y Aguaray se brindó contención a quienes debieron ser evacuados o sufrieron inundaciones.
En Joaquín V. González se registraron 23 evacuados, quienes recibieron acompañamiento social y asistencia inmediata. En General Güemes, Urundel y Pichanal se trabajó directamente con las familias afectadas, mientras que Salvador Mazza e Isla de Cañas continúan bajo relevamiento y monitoreo constante.
El Ministerio destacó que la asistencia continuará durante las próximas horas, priorizando a quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad. Los equipos mantienen un seguimiento territorial permanente, especialmente en zonas críticas como Campo Quijano y Las Capillas, ante la posibilidad de nuevos desbordes o crecidas.
El operativo incluyó la entrega de alimentos, colchones y elementos de primera necesidad, reforzando la coordinación con los municipios para garantizar una respuesta rápida y efectiva. Desde la cartera social remarcaron que la intervención inmediata del Estado es clave para mitigar los efectos de las emergencias climáticas en la provincia y proteger a las familias más afectadas.
En este contexto, el trabajo territorial se complementa con la vigilancia constante de las condiciones climáticas, con el objetivo de anticipar riesgos y brindar asistencia preventiva cuando sea necesario. Las lluvias intensas de los últimos días pusieron en alerta a varias localidades del norte salteño, y las autoridades continúan movilizadas para asegurar que ninguna familia quede desatendida.