Con el paso de las semanas, es normal que algunos freezers acumulen una capa de hielo en las paredes. Cuando esa escarcha aumenta, el aparato pierde eficiencia, ocupa más espacio y puede consumir más energía.
Ante esa situación, muchas personas recurren al cuchillo, a una espátula metálica o incluso al agua hirviendo para intentar despegar el hielo más rápido. Sin embargo, los técnicos desaconsejan por completo esas prácticas, ya que pueden perforar el circuito de refrigeración o provocar grietas en las superficies internas del freezer.
Paso a paso
Para hacerlo de forma segura, seguí estas recomendaciones:
Desenchufá el freezer.
Retirá todos los alimentos y colocalos en una conservadora o bolsa térmica.
Poné un repasador sobre la base para proteger el interior.
Colocá una olla o recipiente con agua muy caliente dentro del freezer.
Cerrá la puerta entre 10 y 15 minutos.
Retirá el hielo que ya se haya desprendido.
Secá completamente el interior antes de volver a enchufarlo.