Miles de personas se concentraron este miércoles en la Plaza 9 de Julio para conmemorar los 11 años del movimiento Ni Una Menos y volver a exigir medidas concretas frente a la violencia de género en la provincia y el país. La marcha recorrió el centro de la ciudad hasta la Legislatura Provincial en una jornada marcada por fuertes consignas y reclamos al Estado.
Bajo el lema “Nos siguen matando”, organizaciones feministas, sociales y de la diversidad sexual encabezaron la convocatoria, que volvió a visibilizar la preocupación por los femicidios, las desapariciones y la falta de respuestas judiciales y políticas.
Durante la movilización, referentes del espacio advirtieron sobre un escenario de retroceso en las políticas de prevención y asistencia. También cuestionaron el funcionamiento de los organismos encargados de abordar la problemática, señalando demoras y falta de aplicación de recomendaciones.
Una de las voces presentes expresó la gravedad de la situación provincial y vinculó el reclamo actual con casos de violencia que siguen sin resolución. En ese marco, denunció además inconsistencias en los registros oficiales de femicidios y presuntas falencias en el sistema judicial.
La marcha también estuvo atravesada por testimonios de víctimas de violencia de género. Una mujer que participó de la convocatoria relató su situación personal y aseguró encontrarse en riesgo. Su testimonio reflejó el nivel de vulnerabilidad que, según las organizaciones, atraviesan muchas mujeres en Salta.
Con carteles, pancartas y cánticos, la movilización volvió a instalar en la agenda pública una problemática que, a 11 años del primer Ni Una Menos, sigue sin respuestas estructurales. Las organizaciones insistieron en la necesidad de políticas efectivas, mayor protección para las víctimas y un abordaje integral que frene la violencia de género en la provincia.