La provincia de Salta se verá atravesada este jueves por el paro general convocado a nivel nacional, luego de que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmara su adhesión a la medida de fuerza. La decisión implica que no habrá colectivos en la capital salteña ni en el interior provincial durante toda la jornada, lo que impactará de lleno en miles de usuarios que dependen diariamente del transporte público para ir a trabajar, estudiar o realizar trámites.
La medida fue anunciada en el marco del paro impulsado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo al proyecto de reforma laboral que será debatido en la Cámara de Diputados de la Nación. Desde el gremio que nuclea a los choferes de colectivos en Salta señalaron que la adhesión será por 24 horas, por lo que el servicio quedará completamente suspendido desde la medianoche del jueves hasta las 00 del viernes.
La decisión de la UTA Salta se enmarca en una protesta de alcance nacional que busca expresar el desacuerdo del movimiento obrero con distintos puntos del proyecto oficial. Entre los aspectos más cuestionados figuran modificaciones en el régimen de indemnizaciones, cambios en las licencias laborales y alteraciones en las condiciones de contratación. Para los sindicatos, estas reformas significan un retroceso en derechos adquiridos y una flexibilización que podría afectar la estabilidad de los trabajadores.
En la ciudad de Salta, la paralización del servicio afectará directamente a los corredores urbanos y metropolitanos, incluyendo las líneas que conectan la Capital con localidades como San Lorenzo, Vaqueros, Cerrillos, La Merced y Rosario de Lerma, entre otras. También se verá resentido el transporte en el interior provincial, donde el colectivo es, en muchos casos, el único medio disponible para trasladarse entre municipios.
El impacto será especialmente fuerte en el microcentro salteño, donde cada día circulan miles de personas que dependen del transporte público para llegar a oficinas públicas, comercios, bancos y establecimientos educativos. Lo mismo ocurrirá en los barrios periféricos, donde el colectivo es clave para la movilidad diaria. En una provincia con amplias distancias y con un sistema de transporte que articula zonas urbanas y rurales, la falta de servicio se hará sentir desde las primeras horas del jueves.
El paro general en Argentina no solo tendrá repercusión en el transporte. Diversos gremios adelantaron que también adherirán a la medida, por lo que podrían verse afectados otros servicios y actividades. Sin embargo, en Salta, el foco estará puesto principalmente en la ausencia de colectivos, una situación que históricamente genera complicaciones logísticas y obliga a reorganizar rutinas familiares y laborales.
Para muchos salteños, la jornada implicará buscar alternativas como el uso de vehículos particulares, taxis, remises o aplicaciones de transporte. No obstante, se prevé una mayor demanda de estos servicios, lo que podría generar demoras y dificultades para conseguir movilidad, especialmente en horarios pico.
El trasfondo de la protesta es el debate por la reforma laboral 2026, un tema que volvió a instalarse con fuerza en la agenda política y sindical del país. Desde la CGT sostienen que el proyecto contiene cambios que impactan directamente en la relación entre empleadores y trabajadores, y que podrían debilitar la protección legal vigente. Entre los puntos que generan mayor controversia se encuentran la reducción de montos indemnizatorios, la posibilidad de nuevas modalidades de contratación y ajustes en los esquemas de licencias.
En Salta, donde el empleo formal convive con altos niveles de informalidad, el debate adquiere una dimensión particular. Los sindicatos locales advierten que cualquier modificación en el marco laboral puede tener consecuencias directas en una economía regional que depende en gran medida del comercio, los servicios, la actividad pública y sectores como el tabaco, el turismo y la construcción.
La adhesión de la UTA Salta al paro general refuerza el alcance de la medida en la provincia. El gremio de los choferes tiene un rol central en este tipo de protestas, ya que la interrupción del transporte público suele convertirse en uno de los principales indicadores del impacto de la huelga. Sin colectivos en circulación, la postal de la ciudad cambia por completo: menos movimiento en las calles, menor actividad comercial y una sensación de jornada atípica que atraviesa todos los sectores.
En este contexto, se recomienda a los usuarios del transporte público en Salta tomar precauciones y organizar con anticipación sus actividades del jueves. Aquellos que no puedan postergar compromisos deberán prever medios alternativos de traslado o coordinar opciones compartidas. Las instituciones educativas y algunos organismos podrían adaptar su funcionamiento ante la dificultad de movilidad.
El paro general del jueves se inscribe en un escenario nacional marcado por tensiones entre el Gobierno y el movimiento sindical. El tratamiento de la reforma laboral en el Congreso será el eje de la discusión política en los próximos días, mientras que en las calles la protesta buscará visibilizar el malestar de distintos sectores del trabajo organizado.
En Salta, la jornada promete ser intensa, no solo por el impacto directo en el transporte público, sino también por el clima social que genera este tipo de medidas. Con la confirmación de la UTA, queda claro que el jueves no será un día más en la provincia: la ausencia de colectivos marcará el pulso de una protesta que se hará sentir en cada rincón del territorio salteño.