La Municipalidad de Salta desplegó un operativo de higiene urbana de punta a punta durante la Fiesta del Milagro.
Desde el arranque de la Novena hasta el cierre de la Procesión, los operarios se concentraron en los puntos de mayor movimiento: el parque 20 de Febrero, el recorrido completo de la procesión, la plaza 9 de Julio y el parque San Martín, donde se armó la tradicional Feria del Milagro.
Las tareas arrancaron temprano y se mantuvieron constantes. En las inmediaciones de la Catedral y en los principales accesos por donde entraban los peregrinos, los equipos municipales barrieron, recogieron residuos y mantuvieron el orden en todo momento. La idea era que nadie se encontrara con basura ni desorden en medio de la celebración más importante del norte argentino.
Cuando terminó la Procesión, el trabajo se intensificó. Los mismos grupos que habían estado activos durante días redoblaron esfuerzos para dejar en condiciones los espacios públicos que habían concentrado la mayor cantidad de gente. Calles, veredas y áreas verdes recibieron una limpieza profunda para que la ciudad recuperara su ritmo habitual sin demoras.
El resultado se notó de inmediato. Salta amaneció limpia y ordenada, con los principales puntos de la fiesta recuperados y disponibles para vecinos y visitantes. El operativo demostró que la organización municipal puede acompañar eventos de gran convocatoria sin que la ciudad se resienta.