Los datos corresponden al seguimiento realizado por el área de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Salta hasta la semana epidemiológica 26, que finalizó el 4 de julio. En ese período se notificó un nuevo caso en Capital, mientras que el acumulado anual alcanzó las 256 personas afectadas.
Del total registrado, 215 casos corresponden al departamento Capital. También se contabilizaron 18 episodios en San Martín, 16 en Anta, uno en Orán, uno en Rosario de la Frontera y cinco casos correspondientes a personas con residencia en otras provincias.
Ante esta situación, las autoridades sanitarias recordaron la importancia de reforzar las medidas de prevención en viviendas y espacios cercanos, especialmente durante los meses de mayor calor, cuando aumenta la presencia de estos arácnidos.
El alacrán más frecuente en Salta suele ser de color castaño claro, con tres franjas marrones sobre el lomo, patas sin manchas y pinzas finas y alargadas. Puede medir entre 4 y 6,5 centímetros y posee un aguijón con el que inyecta una toxina que afecta principalmente al sistema nervioso.
Estos animales suelen ingresar a los hogares en busca de alimento, ya que se alimentan de insectos como cucarachas y arañas. Tienen hábitos nocturnos y pueden esconderse en grietas, desagües, acumulaciones de madera, ladrillos, escombros, depósitos y otros lugares oscuros.
Desde Salud Pública señalaron que las picaduras suelen producirse con mayor frecuencia en los pies y piernas, especialmente durante noches calurosas o jornadas con cambios climáticos. Ante una picadura, se recomienda aplicar frío en la zona afectada y acudir de inmediato al centro de salud más cercano.
También se aconseja, si es posible, conservar el alacrán vivo o muerto para facilitar su identificación por parte del personal sanitario. En caso de eliminarlo, se debe evitar aplastarlo o destruirlo, ya que esto puede dificultar el reconocimiento de la especie.
En la ciudad de Salta, las personas afectadas deben dirigirse a la guardia del hospital Señor del Milagro, mientras que quienes viven en el interior provincial deben concurrir al hospital o centro asistencial más cercano.
Para reducir el riesgo de picaduras, se recomienda mantener los ambientes limpios y ventilados, evitar la acumulación de objetos que puedan servir de refugio, sellar grietas en paredes y pisos y colocar protecciones en rejillas y desagües.
Además, es importante revisar la ropa y el calzado antes de utilizarlos, evitar caminar descalzo en patios o jardines y controlar especialmente los lugares donde juegan los niños. También se aconseja revisar la cama antes de acostarse si previamente se detectó la presencia de un alacrán dentro del domicilio.
Las picaduras pueden provocar dolor intenso, ardor, enrojecimiento y adormecimiento en la zona afectada. En algunos casos, principalmente en niños, pueden aparecer síntomas más generales como fiebre, sudoración, vómitos, temblores, alteraciones cardíacas o dificultades visuales, por lo que la atención médica rápida resulta fundamental.