La discusión por las tarifas y los subsidios al gas volvió a poner en el centro de la escena una problemática histórica que afecta a miles de familias salteñas: la falta de acceso al gas natural. En medio del debate nacional por la reducción de las zonas frías, el gobernador Gustavo Sáenz advirtió que apenas el 30% de la población de la provincia cuenta con conexión a la red, una situación que expone las fuertes desigualdades energéticas que todavía persisten en el norte argentino.
El mandatario provincial se refirió al tema durante una actividad oficial en el aeropuerto Martín Miguel de Güemes, donde también insistió en la necesidad de avanzar con obras estratégicas para ampliar el suministro energético en distintas regiones de Salta. Entre ellas, volvió a reclamar la continuidad del gasoducto de los Valles Calchaquíes, una obra considerada clave para miles de vecinos del interior.
Sáenz remarcó que gran parte del territorio salteño todavía depende de garrafas o sistemas alternativos para cocinar y calefaccionarse, incluso en localidades cercanas a la Capital. En ese sentido, mencionó que municipios como Vaqueros y La Caldera aún no cuentan con gas natural, al igual que numerosas comunidades de los Valles Calchaquíes.
La situación quedó expuesta tras la aprobación en Diputados del proyecto que limita el alcance de las zonas frías y redefine los subsidios a las tarifas de gas. El debate generó preocupación en provincias del norte y abrió nuevamente la discusión sobre las asimetrías en materia de infraestructura y acceso a servicios básicos.
Desde el Gobierno provincial señalaron que Salta necesita un esquema diferencial que contemple tanto las bajas temperaturas de algunas regiones como las altas temperaturas que se registran en otros puntos del territorio durante gran parte del año. Además, insistieron en que el acceso desigual a la red de gas deja a miles de familias fuera de los beneficios tarifarios nacionales.
Otro de los puntos que generó preocupación fue la continuidad de la garrafa social, un programa fundamental para los hogares que no tienen conexión domiciliaria. Sáenz aseguró que la Provincia mantuvo gestiones para evitar aumentos y garantizar una mayor cantidad de unidades destinadas a Salta, donde la demanda sigue siendo elevada.
En paralelo, también se analizó la posibilidad de sostener subsidios para sectores vulnerables, especialmente jubilados, personas con discapacidad y familias con ingresos bajos. Según plantearon desde la Provincia, el objetivo es evitar que los ajustes tarifarios impacten de lleno en los hogares que no pueden afrontar incrementos en los servicios esenciales.
La discusión sobre el gas natural vuelve a poner sobre la mesa una deuda histórica con el norte del país. Mientras gran parte de Argentina accede a redes domiciliarias y tarifas subsidiadas, en muchas localidades salteñas todavía dependen de garrafas que suelen encarecerse en invierno y representan un gasto importante para las familias.
En ese contexto, el reclamo por obras de infraestructura energética volvió a tomar fuerza. El gasoducto de los Valles Calchaquíes aparece como uno de los proyectos más esperados para mejorar la calidad de vida de miles de habitantes y potenciar el desarrollo productivo y turístico de la región.
La falta de gas natural no solo impacta en el consumo doméstico. También limita inversiones, encarece costos para comercios y emprendimientos y profundiza las diferencias entre el centro y el norte del país. Por eso, el debate por las tarifas volvió a exponer una problemática estructural que en Salta sigue sin resolverse.