La devoción por la Virgen de Urkupiña tiene este sábado su jornada central en Salta, donde familias, peregrinos y fieles se reúnen para renovar sus pedidos, agradecimientos y promesas a la llamada “Mamita”.
La actividad principal comenzará a las 16 en el Campo de la Cruz, frente al Ejército. Allí estará la imagen de la Virgen para dar inicio a la procesión, que culminará con la misa central. Luego, la imagen regresará a la Iglesia del Pilar.
Desde temprano, el movimiento de devotos se concentra en el templo ubicado en Mitre 1414. La iglesia permanecerá abierta de 8 a 22 y ofrecerá distintas actividades religiosas a lo largo del día.
Uno de los momentos tradicionales será la bendición de vehículos, ofrendas, alacitas y promesas, prevista entre las 10 y las 13. Quienes concurran en automóviles o motocicletas deberán ingresar por calle Anzoátegui.
La jornada también incluye misas a las 9, 11, 12.30, 19 y 20.30. Entre las celebraciones de la tarde se realizará además un homenaje con música, canto y danza, expresiones que forman parte de la identidad de esta festividad religiosa.
La celebración de Urkupiña tiene un fuerte arraigo entre las familias salteñas. Para muchos fieles, la fecha representa una oportunidad para agradecer por lo vivido, pedir protección y poner bajo el manto de la Virgen nuevos proyectos y deseos.
La devoción tampoco se limita al templo. Muchas familias mantienen imágenes de la Virgen en sus hogares y participan de las actividades después de haber rezado durante días en sus casas. La peregrinación hasta la Iglesia del Pilar se convierte así en una parte importante de la celebración.
Durante este año, la novena registró una participación mayor que la del año pasado, una señal del crecimiento de la devoción en Salta. La presencia de familias y peregrinos vuelve a mostrar cómo esta tradición se mantiene vigente y se transmite entre generaciones.
La fecha también conecta a Salta con Quillacollo, en Bolivia, donde cada 15 de agosto se celebra a la Virgen de Urkupiña. La festividad boliviana tiene una enorme convocatoria y es reconocida por su carácter integrador.
En Salta, esa tradición adquirió sus propias formas, aunque conserva el mismo sentimiento de fe y confianza. Las ofrendas, las promesas, las imágenes, las danzas y las bendiciones forman parte de una celebración que cada año vuelve a ocupar un lugar especial en el calendario religioso de la provincia.
Este sábado, el pedido se repite entre los fieles que llegan al templo y al Campo de la Cruz: protección, salud, trabajo, proyectos cumplidos y agradecimiento. Con la procesión y la misa central, Salta vuelve a celebrar a la “Mamita” de Urkupiña bajo una misma expresión de fe: “Protégenos con tu manto”.