Un relevamiento en los comercios del centro muestra subas que van del 15% al 120% según el rubro, con el calzado como el gran protagonista del golpe al bolsillo.
Febrero recién arranca y Salta ya vive el clima de la vuelta a clases. Las vidrieras de Alberdi y Caseros están llenas de mochilas, guardapolvos impecables y zapatitos relucientes, mientras mamás y papás hacen cuentas y comparan precios. El ciclo lectivo 2026 se acerca y el primer termómetro del gasto escolar vuelve a ser el guardapolvo.
En una de las tiendas más concurridas de la peatonal Alberdi, el modelo básico talle 6 arranca en 20 mil pesos y sube de a mil por talle hasta los 30 mil en el 16. Los de tres tablas, más elaborados, parten de 25 mil y llegan a 40 mil. Las pecheras blancas se ubican en los 20 mil pesos, un valor que ya genera suspiros.
Un poco más allá, en Caseros, los guardapolvos comunes van de 20 mil en talle 6 a 36 mil en el 18, y los alforzados desde 24 mil hasta 40 mil. Comparado con 2025, el aumento en los modelos básicos ronda el 15-25%, pero en las pecheras de jardín el salto llega al 70%. El bolsillo lo siente.
El verdadero sacudón aparece cuando se pregunta por los zapatos colegiales. Los más económicos arrancan en 25 mil, los de uso diario se mueven entre 35 y 60 mil, y los de cuero –los que se supone que duran todo el año– superan los 60 mil y en varios casos tocan o rozan los 100 mil pesos. La suba interanual va del 70% al 120%, convirtiéndolos en el ítem más caro del combo escolar.
El uniforme diario también refleja la realidad: camisas blancas desde 14 mil en los talles chicos, chombas en 10.500, pantalones de gabardina en 27.800 y de sarga hasta 35 mil. En algunos locales más exclusivos esos valores se estiran bastante: camisas hasta 46 mil, polleras por encima de 30 mil y camperones desde 37 mil.
Para educación física las opciones arrancan más accesibles: remeras blancas en 5 mil, poleras en 7.500, conjuntos deportivos azul marino en 27.800 y pantalones o buzos de frisa en 14 mil. Pero la diferencia entre una peatonal y otra se nota rápido: en algunos comercios todo se ubica entre 15 mil y 37 mil pesos.
Los dueños de las tiendas coinciden en que la gente llega temprano, sabe los precios y prioriza lo indispensable. Este año las tarjetas y las cuotas sin interés (tres o seis) son las grandes aliadas y en muchos casos superan al efectivo. La temporada empezó más lenta por la caída del turismo en enero, pero confían en que el movimiento repunte fuerte a fines de mes, cuando falte poco para el 3 de marzo. Mientras tanto, la consigna es clara: comprar solo lo necesario.