En las últimas horas circuló un rumor que combina política y música: Mick Jagger, el legendario cantante de los Rolling Stones, habría manifestado su intención de conocer personalmente al presidente argentino Javier Milei. Según trascendió, el músico estaría dispuesto a desplazarse a cualquier lugar para concretar el encuentro.
La información surgió a través de versiones periodísticas que señalaron que un empresario cercano al ámbito de la presidencia habría transmitido la solicitud de Jagger. En este contexto, se destaca que Milei recibiría la noticia con entusiasmo, dado que su admiración por la banda británica no es reciente: durante su juventud, incluso lideró una banda que recreaba canciones de los Rolling Stones y ha señalado públicamente en varias ocasiones a Jagger como su máximo ídolo musical.
El rumor no es nuevo. Ya en 2024 circulaban especulaciones sobre un posible encuentro, vinculando incluso a figuras internacionales como el exprimer ministro británico Boris Johnson como intermediario, aunque en ese momento la reunión no se concretó. Ahora, con una visita oficial a Londres en puerta, la posibilidad vuelve a generar expectativas tanto en el ámbito político como en el del espectáculo.
La relación de los Rolling Stones con líderes argentinos tiene antecedentes. Cada visita del grupo a la Argentina ha incluido encuentros con funcionarios y personalidades locales, combinando la agenda musical con contactos políticos. El historial más recordado permanece de la llegada de la banda en 1995, cuando el entonces presidente Carlos Menem se reunió con Jagger durante la gira. Ese episodio marcó un precedente de cómo los Stones combinan su influencia cultural con encuentros diplomáticos o políticos en sus giras.
Si el encuentro se concreta, Milei cumpliría el sueño de conocer a uno de sus ídolos y, al mismo tiempo, sumaría un gesto de alto impacto simbólico que combina política y cultura pop. Hasta el momento, el anuncio oficial no se realizó, pero la sola posibilidad ya despierta la atención de medios internacionales y del público en general, anticipando una de las reuniones más insólitas de la agenda reciente del presidente.