Desde este mes comienza a regir en Argentina el nuevo Documento Nacional de Identidad electrónico, una actualización impulsada por el Estado nacional que apunta a reforzar los estándares de seguridad, modernizar el sistema de identificación y adecuarlo a las normas internacionales vigentes. La implementación no implica cambios inmediatos para quienes ya cuentan con su DNI: los documentos actuales siguen siendo válidos hasta la fecha de vencimiento que figura en cada credencial.
La renovación del DNI forma parte de un proceso de actualización integral dispuesto por la Dirección Nacional del Registro de las Personas (RENAPER), en línea con las exigencias de seguridad establecidas por la Organización de Aviación Civil Internacional. El objetivo central es reducir los riesgos de falsificación, mejorar la protección de los datos personales y garantizar documentos más duraderos y confiables, tanto para trámites dentro del país como para gestiones vinculadas a viajes al exterior.
El nuevo DNI electrónico se diferencia principalmente por su formato y tecnología. Está confeccionado con una tarjeta de policarbonato multicapas, un material mucho más resistente que los utilizados anteriormente, y cuenta con grabado láser, lo que impide la alteración de la información impresa. Además, incorpora un chip sin contacto que almacena datos biométricos y personales de manera segura, reforzando los mecanismos de validación de identidad.
Esta tecnología permite elevar considerablemente los niveles de seguridad del documento, sin modificar la experiencia cotidiana de los ciudadanos. El chip no requiere acciones especiales por parte del titular y su uso está pensado para procesos de verificación oficiales, siempre bajo protocolos de protección de datos. De esta manera, se busca prevenir fraudes y usos indebidos de la identidad, una problemática creciente a nivel global.
El diseño del nuevo DNI será similar tanto para ciudadanos argentinos como para personas extranjeras residentes en el país, aunque se mantendrán las diferenciaciones legales correspondientes. También continuará vigente la identificación específica para los ex combatientes de la Guerra de Malvinas, que seguirá figurando de manera visible en el documento, respetando lo establecido por la normativa actual.
En paralelo a la actualización del DNI, también se implementaron cambios en el pasaporte argentino. Las nuevas versiones incorporan una hoja de datos elaborada en policarbonato, personalizada mediante grabado láser, lo que incrementa notablemente su durabilidad y seguridad. Además, los nuevos pasaportes cuentan con 34 páginas, una mejora que facilita su uso para quienes realizan viajes frecuentes al exterior.
Estas modificaciones colocan a la documentación argentina dentro de los estándares internacionales más exigentes, fortaleciendo su reconocimiento y confiabilidad en controles migratorios y aeroportuarios. La adecuación a las normas de la OACI resulta clave para garantizar la aceptación del pasaporte argentino en distintos países y agilizar los procesos de ingreso y egreso.
Desde el Registro Civil se remarcó que no habrá inconvenientes durante el período de transición. Los DNI y pasaportes emitidos con anterioridad seguirán siendo completamente válidos hasta su vencimiento, sin necesidad de realizar ningún trámite adicional ni renovación anticipada. A su vez, mientras se completa la implementación total del nuevo sistema, se continuarán utilizando los insumos actuales hasta su agotamiento, asegurando la normal prestación del servicio en todo el país.
En el caso de Salta, como en el resto de las provincias, los registros civiles continúan atendiendo con normalidad. Los trámites habituales —como la actualización de DNI por edad, cambio de domicilio, reposición por pérdida o renovación— se realizan bajo los mismos procedimientos, sin modificaciones para la ciudadanía. El nuevo formato se irá incorporando de manera progresiva, sin generar demoras ni costos adicionales para los solicitantes.
Las autoridades insistieron en la importancia de informarse únicamente a través de los canales oficiales del Registro Civil y del RENAPER, para evitar confusiones o versiones erróneas sobre supuestos vencimientos, obligatoriedad inmediata o cambios en los trámites. En ese sentido, se recordó que ninguna persona está obligada a reemplazar su DNI vigente antes de la fecha indicada en el documento.
La modernización de la documentación personal se enmarca en una política más amplia de fortalecimiento de la identidad digital y la seguridad registral en Argentina. Con estos cambios, el país busca posicionarse a la vanguardia en materia de identificación segura, alineándose con prácticas internacionales y respondiendo a los desafíos actuales en protección de datos e identidad.
Mientras el nuevo DNI electrónico comienza a circular, el mensaje oficial es claro: no hay urgencias ni complicaciones para la población. El sistema convive con los documentos actuales y apunta a una transición ordenada, gradual y sin impacto negativo para los ciudadanos, priorizando la seguridad, la confiabilidad y la continuidad de los servicios públicos.