Franco Colapinto dará en 2026 el paso más importante de su carrera deportiva al disputar su primera temporada completa en la Fórmula 1, aunque lo hará desde el último escalón de la escala salarial. Según estimaciones difundidas en el ambiente de la categoría, el argentino tendrá un contrato base que oscila entre los 500.000 y el millón de dólares anuales, una cifra habitual para pilotos debutantes pero muy distante de los grandes nombres del campeonato.
Los montos conocidos corresponden exclusivamente al salario fijo que perciben los pilotos, sin contemplar premios por resultados, bonificaciones ni acuerdos comerciales personales. Aun así, el panorama deja al descubierto una brecha económica marcada dentro de la Máxima, donde la experiencia, los títulos y el peso político siguen siendo determinantes a la hora de negociar contratos.
En ese contexto, Colapinto aparece compartiendo el último nivel del ranking salarial junto a otros jóvenes que recién comienzan su camino en la Fórmula 1, como Arvid Lindblad. Ambos se ubican por debajo de pilotos de segunda temporada como Liam Lawson u Oliver Bearman, cuyos ingresos ya se acercan al millón de dólares por año.
Muy lejos de ese grupo se encuentran las grandes figuras del campeonato. Max Verstappen encabeza la lista con un salario estimado en torno a los 70 millones de dólares anuales, seguido por Lewis Hamilton, que ronda los 60 millones. La diferencia entre los extremos es contundente: el piloto mejor pago de la grilla llega a cobrar hasta 70 veces más que un debutante.
Más allá del contraste económico, la llegada de Colapinto a un asiento titular representa un hito clave. Integrar la parrilla de la Fórmula 1, incluso desde un contrato inicial modesto, implica formar parte de un grupo reducido de pilotos que alcanzan la cúspide del automovilismo mundial. Además, estos primeros acuerdos suelen funcionar como plataformas de crecimiento, tanto deportivo como financiero, en función del rendimiento en pista.
La historia reciente de la categoría muestra que varios pilotos comenzaron con contratos bajos y lograron mejorar sustancialmente sus condiciones tras consolidarse. En ese sentido, 2026 será un año decisivo para Colapinto, no solo en términos de adaptación y resultados, sino también como punto de partida para construir su valor dentro del mercado de la Fórmula 1.
- Max Verstappen (Red Bull) – 70 millones de dólares
- Lewis Hamilton (Ferrari) – 60 millones
- George Russell (Mercedes) – 34 millones
- Charles Leclerc (Ferrari) – 34 millones
- Lando Norris (McLaren) – 30 millones
- Fernando Alonso (Aston Martin) – 20 millones
- Oscar Piastri (McLaren) – 13 millones
- Carlos Sainz (Williams) – 13 millones
- Alex Albon (Williams) – 12 millones
- Pierre Gasly (Alpine) – 12 millones
- Lance Stroll (Aston Martin) – 12 millones
- Sergio “Checo” Pérez (Cadillac) – 8 millones
- Nico Hülkenberg (Audi) – 7 millones
- Esteban Ocon (Haas) – 7 millones
- Valtteri Bottas (Cadillac) – 5 millones
- Isack Hadjar (Red Bull) – 5 millones
- Kimi Antonelli (Mercedes) – 2 millones
- Gabriel Bortoleto (Audi) – 2 millones
- Liam Lawson (Racing Bulls) – 1 millón
- Oliver Bearman (Haas) – 1 millón
- Franco Colapinto (Alpine) – entre 500.000 y 1 millón
- Arvid Lindblad (Racing Bulls) – entre 500.000 y 1 millón