No es una sorpresa, Estados Unidos es una realidad. Porque más allá del nivel que mostraron sus rivales en este Mundial, tanto Paraguay y Australia tienen su historia en Copas y la intensidad y juego del equipo de Pochettino los minimizó. Triunfazo de USA por 2-0 ante unos limitados australianos y clasificación asegurada para la próxima fase.
Los australianos apenas pusieron dos jugadores de los titulares que hace cuatro años complicaron por un momento a Messi y compañía. Esa renovación inevitable se encontró con otra, la de un Estados Unidos que alterna la presión intensa y salida rápida vertical con momentos de pases laterales, aguardando el instante para acelerar. El combo de Robinson y Balogun pesó nuevamente por la izquierda. Y en una de esas corridas llegó el desborde de Balogun y el centro que, con torpeza, se llevó por delante Burgess.
Si Australia no encontraba la pelota hasta el gol, peor la pasó después. El mérito de Estados Unidos fue no cambiar la receta aun estando en ventaja. Los australianos se debatían entre romper esas dos líneas, una de cuatro y otra de cinco jugadores, defendiendo casi dentro del área. Sabían que podía pasar lo que iba a pasar: ellos no tendrían eficacia y, al desarmarse, le darían chances al rival.
Pochettino se desesperaba haciendo gestos para que siguieran atacando. El argentino tenía bien claro que era el momento de dar el golpe de nocaut. Australia mostraba la vergüenza deportiva de Leckie, pero con eso no alcanzaba ni para tener alguna chance de gol. La insistencia de Estados Unidos tuvo su premio. Ante la inocente defensa australiana (¿se puede defender tan ingenuamente en un Mundial?), aprovechó una pelota parada y, VAR mediante, Freeman le dio el toque de gracia.
Australia desarmó todo lo que tenía y fue por la heroica como si igualar fuera sólo un tema de actitud y no de juego. Los nervios no le dieron claridad y más de tres pases seguidos eran imposibles. Ya ni hacía falta que Estados Unidos presionara: ellos la iban a perder solos.
Tic para un lado, tac para el otro. El toque de USA, sin ser elegante ni seguro, alcanza para que la impaciencia de los aussies los hiciera cometer errores. Varios empezaron a jugar al límite (Irankunda, fiel a su apellido, estaba como buscando la roja) y todo era beneficio del local. El ingreso de algunos históricos sirvió para terminar de manera más digna el partido, llenando de centros el área rival. Claro, si no cabecean o patean al arco, es difícil que hagan un gol.
Estados Unidos no sólo se aseguró la clasificación sino que consiguió hacerlo con una declaración de principios de cómo quiere jugar. Y como lo está haciendo mejor incluso que en la previa de la Copa, puede darse el lujo de Ilusionarse con hacer en su casa una gran Copa.
Mauricio Pochettino clasificó a USA a la próxima instancia. (REUTERS/Albert Gea)
Triunfazo y clasificación de Estados Unidos. (REUTERS/Lee Smith)