Gimnasia y Tiro empató 0 a 0 frente a Temperley en el estadio Michel Torino por la quinta fecha de la Primera Nacional y dejó pasar la chance de estirar su buen arranque en el campeonato. El conjunto salteño no mostró la solidez ni el funcionamiento que había exhibido en las primeras jornadas y protagonizó uno de sus rendimientos más discretos en lo que va del torneo.
Aun así, el punto le permite al albo sostenerse en lo más alto de la zona B, aunque el encuentro dejó varias señales de alerta en el rendimiento colectivo. Además, el partido terminó envuelto en una fuerte polémica arbitral por un gol de la visita que fue anulado en el segundo tiempo y que generó un fuerte reclamo de todo el banco celeste.
El equipo salteño llegaba al compromiso con el envión de tres triunfos consecutivos que lo habían posicionado como uno de los protagonistas del campeonato. Ese arranque ilusionante había despertado un gran entusiasmo entre los hinchas, que volvieron a acompañar en buen número en el estadio de Gimnasia y Tiro. Sin embargo, dentro del campo de juego el desarrollo fue muy distinto a lo esperado.
Desde el inicio se vio a un conjunto albo impreciso, con dificultades para manejar la pelota y para imponer su ritmo. El mediocampo no logró tener el control del partido y las conexiones ofensivas aparecieron de manera esporádica. Del otro lado, Temperley mostró orden y paciencia, esperando su momento para lastimar.
El primer tiempo dejó pocas situaciones claras y un trámite trabado. Las llegadas fueron escasas y el juego se desarrolló mayormente lejos de los arcos. La ocasión más nítida de la etapa inicial fue para Gimnasia y Tiro, cuando Ivo Chávez sacó un remate a quemarropa dentro del área que obligó a una reacción notable del arquero Juan Pablo Mastrolía. El guardameta respondió con el pecho y evitó la apertura del marcador.
Más allá de esa jugada aislada, el albo no logró generar peligro sostenido. Temperley, en cambio, apostó a presionar en ciertos momentos y a buscar espacios cuando recuperaba la pelota. El partido se mantuvo equilibrado, aunque con un nivel futbolístico discreto.
En el segundo tiempo el trámite comenzó a inclinarse lentamente hacia el conjunto visitante. Con el correr de los minutos, Temperley fue adelantando sus líneas y empezó a manejar mejor la pelota. Gimnasia y Tiro, por su parte, no consiguió recuperar la claridad de sus primeros partidos en el torneo.
La última media hora fue el tramo más complicado para el equipo salteño. Temperley tomó el control territorial del juego y comenzó a generar aproximaciones cada vez más peligrosas. El arquero Papaleo y la defensa tuvieron que intervenir en varias ocasiones para sostener el cero.
Cuando el encuentro parecía encaminarse a un empate sin emociones, llegó la jugada que desató la polémica de la tarde. A los 34 minutos del complemento, Monti envió un centro al área que encontró a Angelici en posición de remate. El delantero definió y el arquero Papaleo respondió de manera defectuosa, dejando la pelota suelta. En la continuidad de la jugada el balón terminó dentro del arco.
Mientras los futbolistas de Temperley celebraban lo que parecía ser el gol de la ventaja, el árbitro Pablo Giménez invalidó la acción por una supuesta posición adelantada marcada por el asistente Juan del Fueyo. La decisión generó inmediatamente la protesta de todo el conjunto visitante.
Las repeticiones televisivas mostraron que el delantero estaba habilitado al momento del pase, por lo que el reclamo de Temperley se intensificó. Durante varios minutos el banco celeste protestó de manera insistente, encabezado por el entrenador Nicolás Domingo, ex mediocampista de Independiente y River Plate.
La tensión se mantuvo hasta el final del partido. Incluso después del pitazo final, varios futbolistas de Temperley rodearon al árbitro para exigir explicaciones por la jugada que, según consideraban, les había quitado la posibilidad de quedarse con los tres puntos.
Para Gimnasia y Tiro, el empate dejó sensaciones encontradas. Por un lado, el equipo sumó un punto que le permite seguir en la cima de la zona B de la Primera Nacional, algo que refleja el buen inicio de campaña que tuvo el conjunto salteño en el torneo de ascenso del fútbol argentino.
Pero al mismo tiempo, el rendimiento colectivo encendió algunas preocupaciones. A diferencia de las primeras fechas, el equipo mostró desorden en varios pasajes del partido, imprecisiones en la circulación de la pelota y dificultades para generar juego ofensivo.
El entrenador y el plantel saben que la exigencia del campeonato es alta y que mantener el protagonismo requiere sostener el nivel mostrado en el arranque. La Primera Nacional se caracteriza por su paridad y por la intensidad de cada jornada, por lo que cualquier bajón futbolístico puede pagarse caro.
De todas maneras, el apoyo del público volvió a ser uno de los puntos fuertes de la jornada. El estadio Michel Torino presentó otra buena convocatoria y los hinchas alentaron durante todo el encuentro, sosteniendo el clima de entusiasmo que generó el buen comienzo de temporada.
Con este resultado, Gimnasia y Tiro sigue mirando a todos desde arriba en la tabla de la zona B, aunque con varios equipos muy cerca. La pelea por los puestos de arriba promete ser larga y exigente a lo largo de todo el campeonato.
Ahora el equipo salteño deberá enfocarse en su próximo compromiso, que será fuera de casa. En la sexta fecha visitará a Nueva Chicago en un partido que se presenta como una prueba importante para medir la capacidad de reacción del plantel.
El encuentro se disputará el lunes 23 y representará una nueva oportunidad para que el albo vuelva a mostrar la versión que lo llevó a protagonizar uno de los mejores arranques de la Primera Nacional. Recuperar el orden, la intensidad y la eficacia será clave para seguir peleando en los puestos de arriba.
El empate ante Temperley, más allá de la polémica arbitral que marcó el desarrollo del partido, dejó en claro que el campeonato recién comienza y que cada punto puede ser determinante en una temporada que promete ser larga y muy competitiva para todos los equipos del ascenso argentino.