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CLÁSICO

Independiente ganó el clásico, estiró la ventaja histórica sobre Racing y terminó con el invicto de Costas

El Rojo se impuso 1 a 0 con gol de Gabriel Ávalos en el Libertadores de América y amplió la diferencia en el historial.

Independiente ganó el clásico, estiró la ventaja histórica sobre Racing y terminó con el invicto de Costas

Independiente volvió a festejar en el clásico de Avellaneda y no solo se quedó con tres puntos importantes, sino que además reforzó su supremacía histórica sobre Racing. En un partido intenso y cargado de emociones, el Rojo se impuso por 1 a 0 en el estadio Libertadores de América Ricardo Enrique Bochini, con un gol de Gabriel Ávalos que definió el encuentro.

El triunfo tuvo un valor especial para el equipo de Avellaneda, ya que le permitió cortar una racha sin victorias en el derby y, al mismo tiempo, estirar la diferencia en el historial general frente a su eterno rival. La última vez que Independiente había celebrado en este cruce había sido el 30 de septiembre de 2023, también en el marco de una competencia local.

Desde entonces, el clásico había dejado un triunfo para Racing y tres empates consecutivos, lo que mantenía cierta paridad reciente más allá de la diferencia histórica. Sin embargo, con este nuevo resultado, el Rojo volvió a marcar territorio en uno de los enfrentamientos más tradicionales del fútbol argentino.

El desarrollo del partido mostró a un Independiente decidido a asumir el protagonismo desde el inicio, empujado por su gente y con la necesidad de volver a festejar en un clásico. Esa actitud se tradujo en presión alta, recuperación rápida del balón y búsqueda constante del arco rival.

El gol de Ávalos, que llegó en un momento clave, le dio al equipo la tranquilidad necesaria para manejar los tiempos del partido. A partir de allí, el conjunto local apostó a sostener la ventaja con orden defensivo y criterio en la distribución, mientras que Racing intentó reaccionar, aunque sin lograr la claridad suficiente en los metros finales.

La Academia, por su parte, no pudo desplegar su mejor versión y se encontró con un rival sólido que supo neutralizar sus principales armas. A pesar de algunos intentos aislados, el equipo dirigido por Gustavo Costas no logró quebrar el cerrojo defensivo del Rojo, que se mostró firme hasta el pitazo final.

Más allá del resultado puntual, el clásico dejó una consecuencia significativa para el entrenador de Racing. La derrota significó el fin de su invicto en este tercer ciclo al frente del club en enfrentamientos ante Independiente. Hasta este partido, Costas había logrado sostener una racha positiva frente al rival de toda la vida, con una victoria y tres empates, pero no había conocido la derrota.

En cuanto al historial general, la victoria le permitió a Independiente ampliar aún más la diferencia. Con este resultado, ambos equipos alcanzaron los 239 enfrentamientos oficiales entre amateurismo y profesionalismo. De ese total, el Rojo suma 90 triunfos, mientras que Racing acumula 71, con 78 empates en el medio.

Esa diferencia de 23 partidos a favor de Independiente es la que explica el denominado “+23” que suele mencionarse al analizar la paternidad histórica en el clásico de Avellaneda. Un dato que, para los hinchas, tiene un peso simbólico importante y que se revaloriza cada vez que se enfrentan.

Del lado de Racing, la última victoria en el clásico se remonta al primer semestre de 2024, cuando logró imponerse por 1 a 0 en la Liga Profesional. Desde entonces, no pudo volver a festejar ante su eterno rival, lo que agrega presión de cara a los próximos cruces.

El triunfo también le da aire a Independiente en su presente futbolístico, reforzando la confianza del plantel y del cuerpo técnico en un contexto donde los clásicos suelen marcar puntos de inflexión. Ganar este tipo de partidos no solo suma en la tabla, sino que también impacta en lo anímico y en la relación con los hinchas.

Para Racing, en cambio, la derrota obliga a replantear aspectos del funcionamiento, especialmente en partidos de alta exigencia. Si bien el equipo venía mostrando solidez, el clásico expuso algunas falencias que deberán ser corregidas si pretende mantenerse competitivo en el torneo.

Como ocurre cada vez que se juega este partido, el resultado trasciende lo deportivo y se instala en la conversación cotidiana del fútbol argentino. El clásico de Avellaneda volvió a dejar tela para cortar, con un Independiente que festeja y agranda su historia, y un Racing que deberá esperar una nueva oportunidad para intentar revertir la tendencia.

En definitiva, el Rojo se quedó con mucho más que un partido: reafirmó su dominio histórico, cortó una racha adversa reciente y le dio un nuevo golpe a su clásico rival en uno de los duelos más emblemáticos del país.


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