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CAMBIOS

La Fórmula 1 ajusta la clasificación para una grilla de 22 autos

Con el ingreso de Cadillac desde 2026, la Máxima modificará los cortes en la Qualy para sostener la competencia por la pole sin alterar su esencia.

La Fórmula 1 ajusta la clasificación para una grilla de 22 autos

La Fórmula 1 se prepara para una temporada 2026 que marcará un punto de inflexión en lo técnico y en lo deportivo. A la llegada de una nueva normativa que transformará el diseño y el rendimiento de los monoplazas, se suma un cambio clave en la estructura de los fines de semana de carrera: la grilla pasará a tener 22 autos en pista. Este incremento, producto del ingreso de Cadillac como nueva escudería, obligó a ajustar el sistema de clasificación para ordenar la largada de los Grandes Premios sin perder dinamismo ni competitividad.

El crecimiento de la parrilla representa un desafío organizativo para la categoría, que desde hace años venía trabajando con 20 vehículos. La solución no implicará una ruptura con el formato conocido, sino una adaptación puntual en las fases eliminatorias de la Qualy. La Federación Internacional del Automóvil optó por mantener el esquema de tres tandas —Q1, Q2 y Q3—, pero modificó la cantidad de autos que quedan afuera en las dos primeras instancias.

Hasta ahora, con 20 monoplazas, cinco pilotos eran eliminados en cada una de las primeras rondas. A partir de 2026, con 22 participantes, serán seis los autos que quedarán fuera tanto en la Q1 como en la Q2. De esta manera, el número de competidores que acceden a la fase decisiva se mantiene intacto: los diez más rápidos seguirán disputando la pole position en la Q3.

El objetivo central del ajuste es claro: preservar la lógica deportiva de la clasificación, garantizar que el tramo final concentre a los pilotos más competitivos y evitar una sesión inicial demasiado poblada que complique el desarrollo en pista. La esencia del espectáculo, basada en la pelea directa por el mejor tiempo, no se ve alterada, aunque sí se incrementa la exigencia desde el primer minuto.

En términos operativos, la Q1 continuará con una duración de 18 minutos y contará con los 22 autos habilitados. Al finalizar, seis quedarán eliminados y ocuparán las posiciones finales de la grilla, desde el puesto 17 al 22. Los 16 restantes avanzarán a la Q2, que se disputará durante 15 minutos y volverá a dejar fuera a otros seis monoplazas, ordenando así los lugares del 11 al 16.

La Q3, como ocurre desde hace años, será el escenario exclusivo para los diez pilotos más rápidos del fin de semana. Con una duración de 12 minutos, esta tanda definirá la pole position y las primeras posiciones de largada, manteniendo el atractivo central de la clasificación. Entre cada una de las fases se conservarán los intervalos habituales para permitir ajustes técnicos y cambios de neumáticos.

El mismo criterio se aplicará a la clasificación para las carreras sprint, que también deberá adaptarse a la presencia de 22 autos. En este caso, las sesiones serán más breves y con reglas específicas en el uso de compuestos. La primera fase contará con 12 minutos y neumáticos medios nuevos, con seis eliminados. La segunda reducirá el tiempo a 10 minutos, manteniendo el mismo tipo de gomas y repitiendo el corte. Finalmente, los diez mejores definirán la grilla de la sprint en un tramo de ocho minutos con neumáticos blandos nuevos.

Desde lo deportivo, el cambio eleva la presión sobre los equipos, especialmente los de mitad de tabla. Con más autos y más eliminados en las primeras rondas, cualquier error —una vuelta cancelada, tráfico en pista o una mala elección de neumáticos— puede dejar a un piloto fuera de competencia mucho antes de lo esperado. La precisión estratégica será tan determinante como la velocidad pura.

El ingreso de Cadillac no solo amplía la grilla, sino que refuerza la expansión global de la Fórmula 1 y su atractivo comercial. La categoría apuesta a sostener el crecimiento sin resignar orden ni espectáculo, y el rediseño de la clasificación aparece como una respuesta lógica a ese escenario. Lejos de una revolución, se trata de un ajuste quirúrgico que acompaña la evolución natural del campeonato.

El nuevo formato de clasificación se estrenará oficialmente en el arranque de la temporada 2026, durante el Gran Premio de Australia, previsto para el primer fin de semana de marzo. Antes de ese debut, las escuderías contarán con una intensa pretemporada que incluirá tres bloques de pruebas, clave para adaptar los autos a la nueva normativa técnica y afinar detalles en un contexto de cambios profundos.

Con una grilla más extensa, autos completamente renovados y un reglamento ajustado, la Fórmula 1 se encamina a una de las temporadas más desafiantes de los últimos años. La clasificación, como siempre, será el primer termómetro real de ese nuevo equilibrio de fuerzas que promete redefinir el mapa competitivo de la Máxima.

 


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