Pierre Gasly no ocultó su enojo luego de que el Tribunal Internacional de Apelación de la FIA confirmara las sanciones que le quitaron el tercer puesto conseguido en el Gran Premio de Mónaco. El francés de Alpine pasó del podio al séptimo lugar y cuestionó con dureza una resolución que se conoció casi tres meses después de la carrera.
“Creo que nos están robando y creo que esto no va a terminar ahí”, lanzó Gasly durante el Gran Premio de Italia, donde Alpine volvió a quedar en el centro de la escena por la polémica decisión.
El piloto sostuvo que el ritmo de su monoplaza en la calle de boxes demostraba que no había cometido la infracción que derivó en las sanciones. Para Gasly, el resultado deportivo terminó definido por una disputa reglamentaria que se trasladó de la pista a los despachos.
“En la pista terminamos terceros. Otro giro inesperado”, expresó el francés, quien aseguró que ahora será el equipo el encargado de continuar con las acciones correspondientes ante la situación.
La controversia comenzó en Mónaco, cuando Gasly recibió dos penalizaciones de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane. Esas sanciones lo hicieron retroceder del tercer al séptimo puesto en la clasificación final.
Alpine presentó posteriormente un reclamo y cuestionó el método utilizado para determinar la velocidad del auto. La escudería sostuvo que sus propios datos indicaban que Gasly no había superado el límite permitido de 60 kilómetros por hora.
Tras revisar el caso, la FIA había permitido que el piloto recuperara provisionalmente el tercer lugar. Sin embargo, McLaren y Red Bull apelaron esa determinación y el Tribunal Internacional de Apelación finalmente decidió restablecer las sanciones originales.
La resolución tuvo consecuencias directas para la clasificación. Isack Hadjar pasó a ocupar el tercer puesto del Gran Premio de Mónaco, mientras que Gasly volvió a quedar séptimo.
El director de Alpine, Steve Nielsen, también cuestionó el fallo y aseguró que los datos del equipo y los registros utilizados durante la carrera respaldaban la posición de Gasly. Además, consideró especialmente llamativo que la decisión definitiva se conociera 89 días después del Gran Premio.
“Sentimos que realmente nos perjudicaron”, sostuvo Nielsen, quien también reconoció el impacto que el episodio tuvo sobre el equipo durante los últimos meses.
Flavio Briatore, jefe de Alpine, fue todavía más contundente y cuestionó la composición del tribunal que intervino en la apelación. Sus declaraciones agregaron tensión a una disputa que excedió lo estrictamente deportivo y volvió a poner bajo discusión los criterios utilizados por la FIA para resolver este tipo de controversias.
El cambio también modificó la pelea de Alpine en el Campeonato de Constructores. La escudería quedó con 54 puntos, mientras que Racing Bulls pasó a tener 70. La diferencia, que antes de la resolución era de apenas tres unidades, se amplió a 16.
Gasly, en tanto, quedó con 35 puntos en el Campeonato de Pilotos, nueve menos de los que tenía antes de la decisión. Alpine deberá ahora concentrarse en las carreras restantes de la temporada para intentar recuperar terreno en la clasificación.
Mientras tanto, el francés dejó clara su postura: el resultado que consiguió sobre el asfalto fue, para él, un tercer puesto que terminó perdiendo en los despachos.