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Comercio ilegal

Advierten que uno de cada tres celulares ingresa de forma ilegal a la Argentina

La industria electrónica advierte por el crecimiento del comercio ilegal y estima una pérdida fiscal de US$3.000 millones durante 2026, además de unos 11.000 puestos de trabajo afectados.

Advierten que uno de cada tres celulares ingresa de forma ilegal a la Argentina

La industria electrónica alertó por el crecimiento del contrabando en Argentina y advirtió sobre su impacto en la recaudación, el empleo y la producción nacional. Según datos preliminares de un estudio, el comercio ilegal podría representar este año una pérdida fiscal cercana a los US$3.000 millones.

Ana Vainman, directora ejecutiva de la Asociación de Fábricas Argentinas de Terminales Electrónicas (AFARTE), señaló que uno de los sectores más afectados es el de los celulares. Según afirmó, aproximadamente uno de cada tres teléfonos que ingresan al país lo hace por fuera de los canales legales.

La estimación forma parte de un informe que analiza el impacto del comercio ilegal en 15 sectores de la economía. De acuerdo con los datos anticipados por la entidad, el fenómeno también estaría relacionado con la pérdida de unos 11.000 puestos de trabajo durante 2026.

El problema, explicó Vainman, no se limita al contrabando tradicional. También incluye prácticas como la subfacturación y la declaración incorrecta de mercadería para reducir costos de ingreso al país.

Además de los celulares, la industria detectó operaciones vinculadas con televisores y aires acondicionados. El impacto es particularmente visible en las zonas fronterizas, donde el traslado de determinados productos puede resultar más sencillo.

Para las empresas electrónicas, el escenario representa un desafío adicional frente al aumento de las importaciones legales. El sector atraviesa un proceso de reconversión, con el objetivo de reducir costos, mejorar la eficiencia y ofrecer precios más competitivos.

La industria sostiene que puede competir con productos importados que ingresan legalmente al país, pero plantea que el comercio ilegal genera una diferencia difícil de compensar para los fabricantes locales.

A la preocupación por el contrabando se suma la debilidad del consumo. Vainman señaló que la reducción del financiamiento y de las cuotas sin interés afecta especialmente la compra de productos de mayor valor, como celulares, televisores y aires acondicionados.

En ese contexto, la clase media tiende a postergar la adquisición de bienes que no considera prioritarios. La venta de televisores tuvo un repunte durante el Mundial, aunque el incremento fue acotado y luego volvió a registrarse una fuerte caída.

La ejecutiva también se refirió a las inversiones y sostuvo que las empresas necesitan estabilidad y previsibilidad para tomar decisiones de largo plazo. En particular, señaló la importancia de contar con reglas que permitan proyectar la recuperación del capital invertido.

El sector electrónico enfrenta así un escenario marcado por el avance de las importaciones, el comercio ilegal y un consumo todavía condicionado por el acceso al financiamiento. Mientras las empresas buscan ganar eficiencia y sostener su actividad, el contrabando aparece como uno de los principales factores de preocupación para la industria.

 


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