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Argentina y el Índice Big Mac: entre las monedas más sobrevaluadas del mundo

The Economist calculó que el peso está 19% por encima de su valor esperado según los ingresos locales, aunque el índice tradicional marca una subvaluación del 5%.

Argentina y el Índice Big Mac: entre las monedas más sobrevaluadas del mundo

El precio de una hamburguesa volvió a ubicar a la Argentina entre las economías con mayores distorsiones cambiarias. Según la actualización de julio de 2026 del Índice Big Mac de The Economist, el peso argentino quedó en el puesto 14 entre las monedas más sobrevaluadas frente al dólar cuando la comparación se ajusta por el PBI per cápita.

La medición estimó una sobrevaluación del 19% para la moneda argentina. El resultado indica que el Big Mac cuesta más de lo esperable para una economía con el nivel de ingresos del país.

La Argentina dejó de encabezar el ranking

La posición marcó un retroceso respecto de comienzos de 2025, cuando la Argentina encabezó la clasificación global. En enero de 2026 había descendido al puesto 13 y, seis meses después, pasó al 14.

El panorama cambia cuando se observa la versión tradicional del índice, que compara los precios convertidos a dólares sin considerar los ingresos de cada país.

 

Un Big Mac cuesta en la Argentina USD 5,91, frente a los USD 6,22 que se pagan en EEUU. Bajo esta metodología, el peso aparece subvaluado en un 5%, ya que la hamburguesa local resulta más barata que la estadounidense al tipo de cambio vigente.

Dos mediciones y resultados opuestos

La aparente contradicción responde a que cada medición contesta una pregunta distinta. El índice tradicional compara únicamente los precios convertidos a dólares: como el Big Mac cuesta USD 5,91 en la Argentina y USD 6,22 en EEUU, el peso aparece subvaluado en un 5%. La versión ajustada también incorpora el nivel de ingresos y concluye que ese mismo precio resulta elevado para el poder adquisitivo local, por lo que ubica al peso un 19% por encima de su valor esperado.

El precio argentino quedó muy cerca del registrado en Australia, donde la hamburguesa cuesta USD 5,95. Suiza encabezó la tabla de valores absolutos, con USD 9,04 por unidad.

El contraste muestra por qué una misma moneda puede aparecer subvaluada en el índice tradicional y sobrevaluada cuando se incorpora el nivel de ingresos. En el caso argentino, el precio es levemente inferior al de EEUU, pero resulta elevado en relación con el PBI por habitante.

Uruguay y Colombia lideraron la región

Las mayores distorsiones de América Latina aparecieron en Uruguay y Colombia. El peso uruguayo fue considerado la moneda más sobrevaluada del mundo en la medición ajustada por PBI per cápita, con un 77,4%.

Colombia ocupó el segundo lugar global, con una sobrevaluación ajustada del 63,6%. En la versión tradicional, el peso colombiano también encabezó el ranking latinoamericano, con un desvío del 28,7% frente al dólar.

La medición ajustada ubicó al peso mexicano un 25,4% por encima de su valor esperado y al peso chileno un 6,1% sobrevaluado. Perú quedó prácticamente alineado, con una diferencia de apenas 0,5%, mientras que Brasil registró una subvaluación del 6%.

Sin el ajuste por ingresos, el escenario regional volvió a cambiar. El peso chileno apareció subvaluado en un 13,1%; el sol peruano, en un 19,7%; y el real brasileño, en un 24,4%. El peso mexicano mostró una diferencia de apenas 0,8%.

Qué mide el Índice Big Mac

The Economist creó el indicador en 1986 como una herramienta pedagógica para explicar la paridad del poder adquisitivo. Esa teoría sostiene que, en el largo plazo, los tipos de cambio deberían ajustarse hasta igualar el precio de una misma canasta de bienes y servicios en distintos países.

La revista eligió el Big Mac porque se vende en numerosas economías y mantiene características similares en cada mercado. De esa forma, el precio de la hamburguesa permite comparar de manera sencilla el valor relativo de distintas monedas.

El propio medio aclaró que la llamada "burgernomics" nunca buscó convertirse en una medición precisa del atraso o el adelanto cambiario. Sin embargo, el indicador pasó a formar parte de manuales de economía y estudios académicos.

La versión ajustada por PBI per cápita procura resolver una de las principales limitaciones del cálculo original: los productos suelen ser más baratos en los países de menores ingresos porque los costos laborales también son inferiores. Por eso, la relación entre precios e ingresos puede ofrecer una referencia más adecuada sobre el valor relativo de una moneda.

The Economist modificó la metodología en julio de 2022. Desde entonces utiliza para EEUU un precio proporcionado por McDonald's y actualiza la serie histórica de la medición ajustada cada vez que el Fondo Monetario Internacional revisa sus datos de PBI.


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