El precio del oro cayó este viernes un 9,5% tras alcanzar días atrás un récord histórico, marcando su mayor retroceso diario desde 1983. La onza pasó de 5.594 dólares a 4.883, tras una jornada de fuerte volatilidad que incluyó caídas de hasta el 12%.
La plata no quedó exenta: se desplomó un 28%, desde su máximo intradía de 121 dólares la onza hasta 84 dólares, en lo que representa la mayor corrección diaria registrada para este metal. Otros metales preciosos como el platino y el paladio también sufrieron retrocesos significativos, del 19% y 15% respectivamente.
El desencadenante principal fue el anuncio del presidente de Estados Unidos sobre su nominación para la presidencia de la Reserva Federal, una medida que los mercados interpretaron como favorable a una política monetaria más estricta. Esto impulsó al dólar, que registró su mayor avance diario frente a las principales monedas en meses, afectando particularmente a monedas vinculadas al desempeño de los metales.
A pesar de la caída de este viernes, el oro mantiene una ganancia acumulada superior al 13% en lo que va del año, mientras que la plata sigue con un incremento del 17%, consolidando su tendencia alcista en los últimos meses.
Para los inversores locales, estos movimientos internacionales impactan de manera indirecta en la cotización del dólar y en los precios de los commodities, factores clave para la economía argentina. La volatilidad reciente recuerda la sensibilidad de los mercados frente a decisiones de política monetaria en Estados Unidos y la relación directa con la valorización de activos seguros como el oro y la plata.
En síntesis, la jornada mostró que los metales preciosos siguen siendo altamente sensibles a anuncios estratégicos de la Fed y a la dinámica del dólar, elementos que los analistas siguen de cerca para proyectar la evolución de los mercados globales y sus repercusiones locales.