El verano pide recetas frescas, livianas y fáciles de preparar, y estos wraps de lechuga y pollo cumplen con todo eso y un poco más. Perfectos para un almuerzo rápido o una cena ligera, combinan el sabor suave de las hojas con la proteína y otros ingredientes que suman textura y frescura, sin necesidad de complicarse en la cocina.
Además, son tan versátiles que se pueden adaptar a distintos gustos: se pueden agregar verduras, salsas suaves o un toque picante, y siempre quedan crujientes y jugosos. Son una alternativa ideal para quienes buscan cuidarse sin renunciar al sabor, y también para quienes quieren aprovechar los días de calor con comidas que no pesen ni aburran.
¿Cómo preparar los wraps de lechuga y pollo y sorprender a todos?
Ingredientes:
- 400 g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada
- 8 hojas grandes de lechuga (tipo iceberg o romana)
- 1 zanahoria rallada
- 1/2 pepino cortado en tiras finas
- 1/2 pimiento rojo en juliana
- 2 cucharadas de mayonesa o yogur natural
- 1 cucharadita de mostaza (opcional)
- Sal y pimienta a gusto
- Unas hojas de cilantro o perejil para decorar
Preparación:
- Primero, cociná la pechuga de pollo hasta que esté tierna y jugosa, luego desmenúzala en trozos pequeños. Mientras tanto, lavá muy bien la lechuga y reservá las hojas más grandes y enteras, secándolas con cuidado para que queden crujientes. Rallá la zanahoria, cortá el pepino en tiras finas y el pimiento rojo en juliana, tratando de que todos los vegetales tengan un tamaño similar para que el relleno quede equilibrado.
- En un bol amplio, mezclá el pollo desmenuzado con la zanahoria, el pepino y el pimiento, agregando la mayonesa o el yogur natural y, si querés, un toque de mostaza. Salpimentá a gusto y mezclá todo con suavidad, procurando que cada bocado tenga un poco de cada ingrediente. Probá y ajustá la sazón según tu gusto, recordando que los sabores frescos de los vegetales se complementan con la suavidad del pollo y la cremosa mezcla.
- Colocá un poco del relleno en el centro de cada hoja de lechuga, procurando no sobrecargarla para que sea fácil de cerrar. Doblá los bordes y enrollá con cuidado, formando el wrap. Finalmente, podés decorar con hojas de cilantro o perejil y servir enseguida, disfrutando de la frescura y el contraste de texturas en cada bocado. Si querés, podés acompañarlos con un chorrito de limón, un toque de aceite de oliva o un poco de aguacate para sumarle cremosidad y un extra de sabor.