MÁS DE ECONOMÍA



Economía local

Crisis en panaderías salteñas

La caída de ventas alcanza hasta un 30% y las panaderías enfrentan aumentos de insumos y competencia informal.

Crisis en panaderías salteñas

El consumo de pan en Argentina registra una caída histórica que ya impacta directamente en las panaderías de Salta y de todo el país. Según datos del sector, la baja oscila entre el 25% y el 30%, reflejando el deterioro del poder adquisitivo de las familias y un escenario económico cada vez más complejo para las pequeñas y medianas empresas.

Los productos considerados “especialidades”, como facturas y panificados dulces, son los más afectados. Cada vez menos familias pueden darse el gusto de comprarlos, y las panaderías locales se ven obligadas a reducir su producción. Mientras tanto, el pan tradicional intenta mantener su volumen de venta, aunque con precios que varían según la localidad y los costos de cada negocio. En Salta, un kilo de pan puede encontrarse entre 3.000 y 4.000 pesos, con algunas diferencias según el barrio y el tipo de panadería.

El aumento constante de los insumos profundiza la crisis. La harina subió cerca del 10% y el azúcar alrededor del 30%, mientras que la nafta y el transporte encarecen aún más la logística. Las panaderías, en su mayoría pymes, buscan absorber los incrementos y trasladarlos a los precios de manera gradual, ajustando cada tres o cuatro meses para no perder clientela.

Otro factor que preocupa al sector es la informalidad. Se observa un crecimiento de vendedores callejeros de pan y bollería, así como de establecimientos que operan sin habilitación ni empleados registrados. Esta competencia desigual genera un impacto directo en la economía de las panaderías legales, que deben afrontar impuestos y cargas sociales mientras intentan sostener su actividad.

En términos generales, el sector advierte que la recuperación depende de mejorar el poder adquisitivo de los salteños. Solo cuando las familias puedan retomar hábitos de consumo, como pasar por la panadería tras la salida del colegio, se podrá revertir la caída histórica de ventas y reactivar la producción local.

El panorama muestra que la crisis del pan no es solo un problema económico: refleja un cambio en los hábitos de consumo y una situación social delicada. Para las panaderías de Salta, mantener el equilibrio entre costos, precios y clientes es un desafío diario, mientras esperan que la economía del país ofrezca algún respiro para recuperar su lugar en la mesa de los argentinos.

 


¿Te gustó la noticia? Compartíla!