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Endeudamiento familiar

La deuda golpea a miles de familias salteñas y crece la morosidad en financieras y billeteras virtuales

La mayoría de los deudores relevados se encuentra en las categorías más graves.

La deuda golpea a miles de familias salteñas y crece la morosidad en financieras y billeteras virtuales

Más de 180.000 personas atraviesan una situación de mora grave y una parte mayoritaria figura en la categoría más crítica de la Central de Deudores. El escenario refleja el fuerte crecimiento del endeudamiento de las familias y el peso cada vez mayor de las financieras y billeteras virtuales.

Según explicó la contadora Soledad Linares, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), buena parte de los deudores se encuentra en las categorías 3 y 5. Esta última es considerada la situación de mayor riesgo y corresponde a quienes presentan una deuda prácticamente irrecuperable.

La Central de Deudores clasifica a las personas según el nivel de cumplimiento de sus obligaciones. Mientras la situación 1 corresponde a quienes pagan normalmente, las categorías siguientes reflejan distintos grados de atraso. A medida que aumenta la mora, también se reducen las posibilidades de acceder a nuevos préstamos, tarjetas y otras herramientas financieras.

Uno de los principales focos de preocupación está fuera del sistema bancario tradicional. Los datos analizados por CEPA muestran que la morosidad alcanza alrededor del 12% entre los bancos, mientras que en entidades no financieras y billeteras virtuales llega al 36%.

La diferencia está vinculada, entre otros factores, con las condiciones de acceso al crédito. Las aplicaciones y financieras suelen ofrecer préstamos con menos requisitos, aunque con costos financieros más elevados. Para muchas familias, ese dinero se convierte en una alternativa para cubrir gastos cotidianos cuando los ingresos ya no alcanzan.

El uso de billeteras virtuales también puede facilitar operaciones con tarjeta de crédito o adelantos de dinero. El problema aparece cuando esas herramientas comienzan a utilizarse de manera recurrente para afrontar consumos básicos y las cuotas se acumulan.

En ese contexto, Linares señaló que la morosidad atraviesa actualmente uno de sus niveles más elevados de las últimas dos décadas. El endeudamiento, además, continúa creciendo y alcanza especialmente a personas en edad laboral.

El grupo de entre 25 y 55 años concentra cerca del 70% de quienes se encuentran en mora. Se trata de una franja que reúne a buena parte de la población económicamente activa y que, en muchos casos, recurre al crédito para sostener el consumo, afrontar gastos inesperados o llegar a fin de mes.

La especialista remarcó que tomar deuda no implica necesariamente un problema. El crédito puede ser una herramienta para realizar inversiones, financiar proyectos o resolver determinadas necesidades. La dificultad aparece cuando los ingresos no permiten cumplir con las obligaciones asumidas.

El escenario plantea así un problema que excede las situaciones individuales: el aumento de la mora muestra las dificultades que atraviesan numerosas familias para sostener sus compromisos financieros en un contexto de mayor dependencia del crédito.

 


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