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DATOS ECONÓMICOS

La inflación mayorista bajó al 2,5% en mayo, pero se mantuvo por encima de la inflación al consumidor

El índice de precios mayoristas mostró una fuerte desaceleración respecto de abril.

La inflación mayorista bajó al 2,5% en mayo, pero se mantuvo por encima de la inflación al consumidor

La inflación mayorista registró una suba del 2,5% durante mayo y mostró una importante desaceleración respecto al mes anterior, cuando había alcanzado el 5,2%. De esta manera, el indicador redujo su ritmo de crecimiento en 2,7 puntos porcentuales, aunque permaneció por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en el mismo período se ubicó en 2,1%.

Los datos corresponden al Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y reflejan la evolución de los precios que enfrentan productores, fabricantes y distribuidores dentro de la economía argentina.

De acuerdo con el informe oficial, la variación de mayo estuvo impulsada tanto por el incremento de los productos nacionales como por el encarecimiento de los bienes importados. Mientras los productos de origen nacional registraron una suba promedio del 2,5%, los importados mostraron un aumento algo superior, del 3,1%.

Con este resultado, la inflación mayorista acumuló un incremento del 14,4% en los primeros cinco meses del año y alcanzó una variación interanual del 34,5%, consolidando una tendencia de desaceleración respecto de los niveles observados durante gran parte de 2024.

Entre los rubros que más incidieron en el resultado de mayo se destacaron las sustancias y productos químicos, que tuvieron el mayor impacto sobre el índice general. También mostraron aumentos significativos la energía eléctrica, los combustibles refinados, los alimentos y bebidas, además del petróleo crudo y el gas.

Estos sectores explicaron gran parte de la evolución de los precios mayoristas durante el mes y reflejan la influencia que continúan teniendo los costos energéticos y de producción sobre la estructura de precios de la economía.

En contraste, el sector pesquero fue el único que registró una caída mensual. Los productos pesqueros mostraron una baja del 11,7%, convirtiéndose en la única división con variación negativa dentro del relevamiento realizado por el organismo estadístico.

El informe también incluyó los resultados del Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), un indicador que excluye el impacto de los impuestos y permite observar con mayor precisión la evolución de los precios de base. En este caso, la suba de mayo fue del 2,7%.

Dentro de ese indicador, los productos nacionales aumentaron un 2,7%, mientras que los importados registraron un incremento del 3%, manteniendo una dinámica similar a la observada en el IPIM.

Por otro lado, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que mide la evolución de los precios de la producción local sin considerar impuestos, también mostró una variación del 2,7% durante mayo.

El resultado estuvo impulsado por un aumento del 2,4% en los productos primarios y por una suba del 2,8% en los productos manufacturados y la energía eléctrica. Estos datos permiten analizar cómo evolucionan los costos dentro de la cadena productiva antes de que lleguen al consumidor final.

Los números difundidos por el Indec son observados de cerca por economistas, empresas y mercados, ya que la inflación mayorista suele anticipar movimientos futuros en los precios minoristas. Aunque no existe una relación automática entre ambos indicadores, las variaciones en los costos de producción pueden trasladarse gradualmente a los precios que pagan los consumidores.

La desaceleración registrada en mayo representa una señal positiva en términos de estabilidad de precios, especialmente después de un abril marcado por fuertes aumentos en algunos sectores vinculados a la energía y los combustibles. Sin embargo, el hecho de que la inflación mayorista continúe por encima del IPC refleja que todavía persisten presiones sobre distintos componentes de la estructura productiva.

Con los datos de mayo ya consolidados, la atención del mercado se concentra ahora en la evolución de los costos durante el segundo semestre del año y en el impacto que puedan tener factores como el precio de la energía, el tipo de cambio, la actividad económica y el contexto internacional sobre la dinámica inflacionaria de Argentina.


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