Las acciones argentinas operaron con mayoría de bajas en Wall Street, con retrocesos que llegaron casi al 7%, mientras el mercado evalúa la presentación del programa financiero oficial para cubrir los vencimientos de deuda previstos para los próximos años.
El índice S&P Merval también mostró una jornada negativa y cayó 1,3%, hasta ubicarse en 3.224.259 puntos. Entre las empresas líderes, las principales bajas correspondieron a Loma Negra, Cresud y Banco Macro, con descensos de hasta 3,9%.
En Nueva York, donde cotizan los ADR de compañías argentinas, las mayores pérdidas fueron para Bioceres y Loma Negra, que retrocedieron 6,9% y 4,3%, respectivamente. A pesar del movimiento negativo en las acciones, el riesgo país argentino se mantuvo cerca de los 400 puntos básicos y cerró alrededor de los 409 puntos.
La reacción de los mercados se produjo luego de que el equipo económico difundiera el programa financiero para 2026 y 2027, con detalles sobre las fuentes de dólares destinadas a afrontar los compromisos de deuda.
Según el esquema presentado, el Gobierno prevé contar con un excedente de financiamiento en dólares durante 2026 que permitiría cubrir parte de las necesidades previstas para 2027. La estrategia contempla el uso de organismos multilaterales, nuevas emisiones de deuda bajo legislación local y otras alternativas de financiamiento.
El plan oficial incluye emisiones por unos US$2.000 millones en 2026 y US$5.000 millones en 2027, además de préstamos bilaterales y recursos provenientes de posibles privatizaciones de empresas estatales.
En paralelo, los inversores siguen atentos a la evolución de la inflación y las variables económicas locales. El último relevamiento de expectativas del mercado proyectó una inflación mensual cercana al 2% para junio, una cifra que será clave para evaluar el rumbo de la política económica.
La jornada reflejó una postura cautelosa por parte de los mercados, con movimientos diferenciados entre acciones y bonos. Mientras los títulos en dólares mostraron variaciones mixtas, los papeles de empresas argentinas estuvieron presionados por una toma de ganancias y la incertidumbre global.
El comportamiento de los activos argentinos continuará condicionado por la capacidad del Gobierno para sostener el programa financiero, cumplir con los compromisos externos y recuperar la confianza de los inversores.