Salta se encuentra entre las provincias argentinas que tienen una menor proporción de empleados públicos en relación con su población y, además, registró una reducción del 8% en su planta estatal desde 2017. Así surge de un relevamiento sobre la Administración Pública de las 24 jurisdicciones del país, que permite comparar la cantidad de trabajadores provinciales, su evolución durante los últimos años y el gasto destinado al sostenimiento del empleo estatal.
Los datos corresponden a diciembre de 2025 y contemplan los cargos de planta permanente y transitoria de las administraciones provinciales. El análisis muestra importantes diferencias entre los distritos, tanto en la cantidad de empleados públicos por cada 1.000 habitantes como en los recursos económicos destinados a mantener esas estructuras.
El escenario nacional también está atravesado por la política de reducción del gasto estatal impulsada por el Gobierno de Javier Milei. Desde su llegada a la Casa Rosada, en diciembre de 2023, la Administración Pública Nacional perdió más de 75.000 puestos de trabajo, de acuerdo con las cifras incluidas en el relevamiento.
La dotación del Estado nacional pasó de 341.465 trabajadores a 266.205, mientras que solamente durante septiembre se registró una disminución de 2.199 empleos respecto del mes anterior, equivalente a una caída del 0,8%.
Sin embargo, el comportamiento de las administraciones provinciales fue diferente. Aunque algunas jurisdicciones también redujeron sus estructuras, otras mantuvieron o incluso incrementaron la cantidad de trabajadores estatales durante los últimos años.
Tierra del Fuego lidera el ranking de empleados públicos
Al comparar la cantidad de empleados públicos provinciales por cada 1.000 habitantes, Tierra del Fuego aparece en el primer lugar, con 139,7 trabajadores. Detrás se ubican Neuquén, con 113,6; La Rioja, con 109,8; Santa Cruz, con 107,1; y Catamarca, con 102,7.
En el extremo opuesto aparecen las jurisdicciones con menor proporción de trabajadores estatales. Córdoba registra 32,9 empleados públicos por cada 1.000 habitantes, seguida por Buenos Aires, con 37,6; Santa Fe, con 41,5; y Mendoza, con 43,9.
Estas diferencias reflejan distintas características demográficas, económicas y administrativas de cada provincia. En términos generales, las jurisdicciones más pobladas y con mayor actividad productiva presentan una proporción menor de empleo público respecto de su cantidad de habitantes.
El relevamiento contabiliza un total de 2.308.763 cargos en la Administración Pública no financiera de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si se incorporan los contratados y becarios, que suman 156.204 personas, el universo total asciende a 2.465.097 trabajadores.
La medición comprende los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, además de organismos descentralizados y áreas como educación, salud, seguridad, justicia y administración general. No incluye empleados municipales, trabajadores de organismos nacionales con presencia en las provincias, empresas estatales ni entidades bancarias y financieras.
La evolución del empleo estatal en Salta
Uno de los datos destacados del informe es el comportamiento que tuvo la planta de empleados públicos salteños durante los últimos ocho años. Entre 2017 y diciembre de 2025, la provincia registró una reducción del 8% en la cantidad de trabajadores estatales.
Esta disminución ubica a Salta entre los distritos que achicaron sus estructuras administrativas durante ese período. Sin embargo, la provincia no fue la que experimentó la mayor caída.
Santiago del Estero encabezó las reducciones, con un descenso del 17% en la cantidad de empleados públicos por habitante. En 2017 registraba 62 trabajadores cada 1.000 residentes y cerró 2025 con 51.
También se observaron bajas en Corrientes y Mendoza, ambas con una reducción del 10%. Salta aparece a continuación con el 8%, mientras que Entre Ríos y Buenos Aires registraron una disminución del 7%.
En sentido contrario, algunas jurisdicciones ampliaron considerablemente sus estructuras estatales. San Luis presentó el mayor crecimiento desde 2017, con un incremento del 37%. Le siguieron Tierra del Fuego, con el 15%; Neuquén, con el 11%; la Ciudad de Buenos Aires, con el 10%; y La Rioja, con el 9%.
Cuándo se registró el mayor nivel de empleo público
La evolución histórica muestra que el empleo público provincial tuvo uno de sus períodos de mayor expansión durante las últimas dos décadas. El pico se alcanzó en 2016, cuando el promedio nacional llegó a 51,17 cargos por cada 1.000 habitantes.
Después de ese máximo se produjo una disminución gradual, aunque la tendencia volvió a cambiar a partir de 2021, durante la etapa de salida de la pandemia de coronavirus. El crecimiento continuó hasta 2024.
Para 2025, el promedio nacional se ubicó en 49,77 empleados públicos provinciales por cada 1.000 habitantes, por debajo del máximo registrado nueve años antes.
El comportamiento evidencia que las estructuras estatales provinciales atravesaron diferentes etapas de expansión y reducción, con resultados muy distintos según la jurisdicción.
Cuánto cuesta mantener un empleado público provincial
Otro de los aspectos analizados es el gasto mensual promedio que representa cada trabajador para las administraciones provinciales. En este indicador, las cifras más elevadas corresponden principalmente a distritos de la Patagonia.
Neuquén encabeza la lista, con un gasto mensual promedio de $3.559.104 por empleado. Le siguen Santa Cruz, con $2.647.924, y Tierra del Fuego, con $2.627.071.
En el otro extremo se encuentra La Rioja, con $1.225.318 mensuales por trabajador, seguida por Jujuy, con $1.322.163, y San Luis, con $1.360.428.
En la provincia de Buenos Aires, el gasto promedio alcanza los $1.725.963 por empleado. Según el relevamiento, otras 16 jurisdicciones presentan una erogación superior a la del principal distrito del país.
Un aspecto importante es que estos montos no representan necesariamente el salario que recibe cada trabajador. Se trata de un indicador de gasto que contempla también las contribuciones patronales y otros conceptos relacionados con las distintas modalidades de contratación.
El crecimiento más fuerte se produjo entre 2005 y 2016
Al ampliar la mirada hacia períodos anteriores, el informe identifica que el mayor crecimiento del empleo público provincial se produjo entre 2005 y 2016. Durante esos once años, la cantidad de trabajadores estatales por habitante aumentó un 31% en el conjunto de las jurisdicciones.
Chaco fue la provincia que registró el incremento más pronunciado en esa etapa, con una suba del 68% en la cantidad de empleados públicos por cada 1.000 habitantes. Ese período coincidió con las gestiones de Jorge Capitanich al frente del Gobierno provincial, entre 2007 y 2015.
Los datos permiten observar que el empleo público presenta realidades muy diferentes en Argentina. Mientras algunas provincias mantienen estructuras estatales considerablemente amplias en relación con su población, otras muestran proporciones más bajas y procesos de reducción de personal.
En ese escenario, Salta aparece entre las jurisdicciones que disminuyeron su planta estatal desde 2017, con una caída del 8%, en un contexto nacional donde el tamaño del Estado provincial continúa siendo uno de los principales indicadores para analizar el gasto público y la administración de los recursos.