Buscar algo rico para el café o el mate no es fácil si queremos evitar el exceso de harinas blancas y azúcar. Por suerte, la pastelería natural tiene soluciones espectaculares. Estos bollitos integrales de zanahoria son el ejemplo perfecto: quedan riquísimos, evocan las tortas rústicas estilo galés; son muy nutritivos y se hacen en 20 minutos, en un formato ideal para merendar, desayunar o llevar como vianda.
Los ingredientes (salen 10 unidades más o menos)
130 g de zanahorias
1 cucharada de miel ( opcional)
4 dátiles (sin carozo)
4 ciruelas secas (sin carozo)
1 cucharada de aceite de oliva
1 huevo
1 cucharadita de esencia de vainilla
100 g de harina integral
1 cucharadita de canela molida
1 pizca de sal
La punta de una cucharadita de bicarbonato de sodio
1 puñado de nueces
El paso a paso
1. La base húmeda
Precalentá el horno a 180°C (calor arriba y abajo) para que gane temperatura. Pelá las zanahorias y cortalas en trozos. Llevalas a la procesadora junto con la miel, los dátiles, las ciruelas secas, el aceite de oliva, el huevo y la esencia de vainilla. Procesá hasta que todo quede fino pero antes de que se haga una pasta líquida.
(Si no tenés procesadora, rallá la zanahoria bien fina, picá los dátiles y las ciruelas con cuchillo lo más chiquito que puedas y uní todo en un bowl con los líquidos).
2. Los secos
En un bowl amplio, poné la harina integral, la canela, la pizca de sal y el bicarbonato. Picá el puñado de nueces (dejá trozos medianos para que aporten un toque crocante espectacular en cada bocado) y sumalas a la mezcla. Mezclá bien todo.
3. La unión
Volcá la parte húmeda de la procesadora dentro del bowl de los secos. Con una espátula o cuchara de madera, integrá todo con movimientos suaves hasta que se forme una masa homogénea.
4. Armado y horneado
Forrá una placa para horno con papel manteca (o usá manteca y harina). Con la ayuda de una cuchara para servir helado o dos cucharas soperas, armá montoncitos de masa sobre la placa. Dejá un espacio chico entre cada uno; no van a crecer casi nada porque no llevan levadura. Al horno por 15 minutos. Sacalos, dejalos enfriar en una rejilla y ya están listos.