Un budín clásico con un giro saludable y muy aromático. La combinación de manzana, almendras y canela da como resultado una preparación húmeda, suave y perfecta para acompañar el café o el mate.
Ingredientes
2 manzanas grandes (preferentemente verdes o rojas firmes)
2 huevos
150 g de azúcar (puede ser blanca o mascabo)
80 ml de aceite neutro (girasol o maíz)
120 ml de leche
200 g de harina leudante
50 g de almendras picadas (o laminadas)
1 cucharadita de canela en polvo
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de sal
Opcional: 1 cucharadita de polvo de hornear para más esponjosidad
Preparación
Precalentar el horno a 180°C y enmantecar un molde para budín.
Pelar las manzanas y cortarlas en cubos pequeños o láminas finas. Reservar.
En un bowl, batir los huevos con el azúcar hasta lograr una mezcla espumosa.
Incorporar el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Mezclar bien.
Agregar la harina tamizada junto con la canela, la sal y el polvo de hornear (si se usa). Integrar hasta obtener una masa homogénea.
Sumar las manzanas y las almendras, mezclando suavemente para distribuirlas en toda la preparación.
Volcar la mezcla en el molde y, si se desea, decorar la superficie con algunas láminas de almendra extra.
Hornear durante 40 a 50 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga seco.
Dejar enfriar antes de desmoldar.