El 14 de junio es el Día Mundial del Donante de Sangre. La celebración fue establecida para promover la donación voluntaria y habitual y para reconocer y agradecer a quienes donan sangre, permitiendo con ese acto solidario salvar vidas.
El Día Mundial del Donante de Sangre constituye un homenaje a Karl Landsteiner, patólogo y biólogo austríaco, nacido el 14 de junio de 1868 en Viena. Fue él quien descubrió y tipificó los grupos sanguíneos del sistema A-B-O, lo que permitió realizar transfusiones de sangre entre personas compatibles, sin riesgo de rechazo.
En esta fecha se destaca la generosidad de los donantes en el mundo entero, y el profundo impacto que tiene la donación de sangre en la vida de los pacientes transfundidos.
El Ministerio de Salud Pública y el Centro Regional de Hemoterapia agradecen la valiosa contribución de los donantes voluntarios y renuevan el llamado a la sociedad salteña, para que más personas, especialmente los jóvenes, donen sangre periódicamente, sin esperar a que un familiar o conocido necesite una transfusión.
En este marco, se destaca que todas y cada una de las donaciones de sangre o plasma son obsequios valiosos y vitales, y la donación periódica, voluntaria y no remunerada es esencial para disponer de un suministro de sangre seguro y sostenible.
También, se remarca la importancia de disponer, durante todo el año, de sangre y productos sanguíneos seguros para pacientes de toda la provincia.
Todas las personas deben saber que quien dona sangre posibilita, con su acción solidaria, la preservación de la salud y la vida de otras personas.
El Centro Regional de Hemoterapia recibe donaciones de sangre de todo grupo y factor, de lunes a viernes en el horario de 7 a 17, y los sábados de 7 a 12, en su sede de Bolívar 687.
Pueden ser donantes, personas de entre 16 y 65 años de edad, en buen estado de salud general y con documento de identidad. No es necesario estar en ayunas.
Bien único e insustituible
La sangre es un elemento vital e insustituible, que no puede ser producido de manera artificial y sólo es posible obtenerlo de personas en condiciones de donar.
· Disponer de un suministro seguro de sangre, basado en donaciones voluntarias y no remuneradas, es vital para todos los pacientes, sobre todo para quienes necesitan recibir transfusiones de por vida, como los afectados por anemia falciforme o talasemia.
· Las donaciones de plasma, voluntarias y no remuneradas, también desempeñan una parte importante del apoyo proporcionado a los pacientes de una amplia gama de afecciones crónicas, como la hemofilia o las inmunodeficiencias.
Millones de vidas se salvan cada año, en todo el mundo, gracias a las transfusiones de sangre y productos sanguíneos. Además, pacientes con enfermedades potencialmente mortales ven aumentada su esperanza y calidad de vida a partir de una transfusión.
La disponibilidad de sangre también permite llevar a cabo procedimientos médicos y quirúrgicos de alta complejidad.
Cuando ocurren desastres naturales o provocados por acción humana, las transfusiones de sangre permiten salvar muchas vidas. También la sangre donada desempeña un papel fundamental en la atención de la salud materno-infantil.