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Receta de budín de chocolate con pasas y granola

FÁCIL Y RICO

Receta de budín de chocolate con pasas y granola

La preparación combina cacao amargo, manteca y huevos con fruta seca y un agregado crujiente, y propone un paso a paso simple para lograr una miga húmeda en poco más de una hora.


PARA EL MATE

Budín de naranja casero: la receta definitiva

Un budín esponjoso, económico y sin ingredientes complicados, pensado para las tardes de lluvia con mate o café de por medio.

Budín de naranja casero: la receta definitiva

Las tardes húmedas piden algo dulce cerca del mate, y pocas cosas cumplen ese rol tan bien como un budín casero recién horneado. El de naranja tiene, además, la ventaja de usar ingredientes que suelen estar siempre a mano y de no requerir técnicas complicadas ni utensilios especiales: con un bol, un batidor y un molde alcanza para tener, en menos de una hora, un budín esponjoso que perfuma toda la casa mientras se cocina.

Ingredientes (rinde 8 porciones)

3 huevos

1 taza de azúcar

1/2 taza de aceite neutro

Jugo y ralladura de 2 naranjas

2 tazas de harina leudante (o harina común + 2 cdtas. de polvo de hornear)

Una pizca de sal

Opcional: almíbar de azúcar y jugo de naranja, o un puñado de nueces picadas

Paso a paso

Batir los huevos con el azúcar hasta lograr una mezcla pálida y espumosa (unos 3-4 minutos con batidora eléctrica).

Incorporar el aceite en forma de hilo, sin dejar de batir, hasta emulsionar.

Sumar el jugo y la ralladura de naranja (rallar la cáscara antes de exprimir, usando solo la parte naranja, sin la blanca).

Agregar la harina tamizada junto con el polvo de hornear y la sal, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba, sin batir de más.

Volcar la mezcla en un molde enmantecado y enharinado (o forrado con papel manteca), hasta dos tercios de su capacidad.

Hornear a 180°C entre 40 y 45 minutos, sin abrir el horno antes de los 30 minutos, hasta que un palillo insertado en el centro salga limpio.

Dejar reposar en el molde unos 10 minutos antes de desmoldar.

Opcional: pincelar con almíbar de naranja recién horneado para sumar humedad y brillo.

Una vez fuera del horno, se puede comer tibio, con un poco de manteca por encima que se derrite sobre la miga caliente, o frío al día siguiente, cuando la miga se asienta del todo y el sabor a naranja se siente todavía más presente.


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