Con la llegada de los meses más fríos del año, el cuerpo necesita fortalecer sus defensas y mantener la energía, así como disfrutar de algún antojo dulce que se hace frecuente en el invierno. En esta época, la mandarina se consolida como una de las grandes protagonistas de la temporada y sumar esta fruta de estación a preparaciones horneadas es una excelente alternativa para disfrutar de un postre sin descuidar la alimentación.
Ingredientes
1 mandarina (sin cáscara ni semillas)
3 huevos
3/4 taza de azúcar morena
1/4 taza de leche
1/4 taza de aceite
1 taza de harina integral
1 y 1/2 tazas de avena
2 cucharaditas de polvo de hornear
Para el glaseado opcional: azúcar en polvo y jugo de mandarina
1. Lo primero que vas a hacer es agarrar la mandarina y retirar completamente la cáscara y las semillas.
2. En un tazón o vaso procesador, agregá la mandarina junto con los tres huevos y los 3/4 de taza de azúcar morena. Procesá bien todo hasta integrar.
3. Añadí a la mezcla 1/4 de taza de leche y 1/4 de taza de aceite. Luego, sumá la taza de harina integral, la taza y media de avena y las dos cucharaditas de polvo de hornear. Mezclá hasta obtener una textura homogénea.
4. Verté la preparación en un molde y llevá a horno precalentado a 180 grados durante 45 a 50 minutos.
El toque final para el glaseado