En muchas ocasiones, preparar una cantidad abundante de arroz termina dejando una porción en la heladera que ya no alcanza para resolver una comida completa. En lugar de descartarlo o repetir el mismo plato, una alternativa sencilla es convertirlo en unas croquetas de arroz doradas y crocantes.
Una de las ventajas de esta receta, además de ser económica y fácil de preparar, es que puede adaptarse según los ingredientes disponibles. Las croquetas se pueden servir solas, acompañadas con una ensalada fresca o como guarnición de carnes, pollo y verduras. También funcionan como una opción práctica para una comida rápida durante la semana.
Ingredientes
- 2 tazas de arroz cocido y frío.
- 2 huevos.
- 100 g de queso rallado, que puede ser parmesano o un queso semiduro.
- 2 cucharadas de harina.
- 1 diente de ajo, opcional.
- 1 cucharada de perejil fresco.
- Sal y pimienta, a gusto.
- Aceite, cantidad necesaria para la cocción.
Preparación
- Preparar la mezcla: colocar el arroz frío en un bowl amplio. Añadir los huevos, el queso rallado, la harina, el ajo previamente picado y el perejil fresco. Mezclar todos los ingredientes hasta conseguir una preparación bien integrada.
- Condimentar: sumar sal y pimienta a gusto. Antes de continuar, comprobar la consistencia de la mezcla. Debe poder mantenerse unida al tomar una porción con una cuchara. Si está demasiado húmeda o líquida, incorporar un poco más de harina.
- Calentar la sartén: cubrir el fondo de una sartén con aceite y llevar a fuego medio-alto. Esperar a que alcance una temperatura adecuada antes de cocinar las croquetas.
- Formar las porciones: con una cuchara, tomar pequeñas cantidades de la preparación y colocarlas directamente sobre la sartén caliente. Darles una forma redondeada y aplanarlas suavemente para que se cocinen de manera pareja.
- Cocinar de ambos lados: dejar que se doren durante aproximadamente 2 minutos y luego darlas vuelta con cuidado. Continuar la cocción durante otros 2 minutos, hasta obtener una superficie crocante y de color dorado.
- Eliminar el exceso de aceite: retirar las croquetas y colocarlas sobre un plato cubierto con papel absorbente. Dejar unos instantes para que liberen parte del aceite sobrante.
- Servir: llevar a la mesa mientras todavía están calientes. Pueden disfrutarse solas o acompañadas con una ensalada, salsas o la guarnición elegida.