Falta nada para el Día del Amigo y la eterna pregunta empieza a rondar en los grupos de WhatsApp: ¿qué cocinamos que sea rico, llenador y que no nos tenga atrapados en la cocina toda la noche? Si tenés que sumar a la mesa del festejo o hacés una juntada en casa, este pastel de pollo es la salvación definitiva.
La magia de esta receta es que usa solo medio kilo de pollo cocido para hacer un pastel compacto pero ultra cremoso gracias al queso crema y la muzzarella. Al enfriarse un poquito, se corta en cuadraditos perfectos para comer con la mano mientras charlan o miran algo en la tele.
Ingredientes (Rinde para una asadera grande, ideal para compartir)
- 500 g de pollo cocido, desmenuzado y bien sazonado
- 1/2 cebolla picada
- 1 tomate picado
- 150 g de queso muzzarella
- Choclo y aceitunas (a gusto, ¡suman un montón de sabor!)
- Condimentos: sal, pimienta y orégano a gusto
- 4 tazas ( de 200 ml de capacidad) de harina de trigo común
- 1 taza de aceite
- 4 huevos
- 3 tazas de leche
- 2 cucharadas soperas de queso crema
- 2 cucharaditas de polvo de hornear
Preparación en 6 pasos
Desmenuza el pollo cocido. Corta el tomate en cubitos y las aceitunas en rodajas. Pica la cebolla bien chiquita.
En un bowl bien amplio, batí los huevos con el queso crema. Cuando esté bien integrado, añadí la leche y el aceite, batiendo.
Luego incorporá la harina de a poco y el polvo de hornear. Batí hasta que quede bien lisa.
Ahora sumá el pollo, las aceitunas, el choclo ( una media lata está bien), la cebolla picada, el tomate y todos los condimentos que quieras. Utilizá una espátula para que sea más fácil mezclar.
Aceitá o enmantecá una asadera mediana-grande (rectangular es mejor para después cortar los cuadraditos). Volcá la mezcla, distribuila en forma pareja, agrega un poco más de muzarella rallada por encima y perejil picado o verdeo.
Llevá a un horno precalentado a 180°C (horno medio) durante unos 40 a 50 minutos, hasta que veas que la masa está firme, infladita y la superficie quedó bien dorada.
El truco para la juntada del 20
Cuando saques el pastel del horno, resistí la tentación de cortarlo inmediatamente. Dejalo asentarse y templarse unos 10 o 15 minutos en la mesada. Esto va a hacer que los jugos del pollo, el queso derretido y la masa se compacten, permitiéndote cortar cuadraditos perfectos que se sostienen solos. Poné una buena tanda en una tabla de madera en el centro de la mesa, sumá unos aderezos y ¡a festejar con amigos!