Hay postres que nos llevan directo a la infancia, a una heladería de barrio o a una sobremesa larga de domingo. El banana split es uno de ellos. Clásico, simple y recontra popular, combina banana, crema y ese sabor dulce que siempre funciona. Pero no hace falta armar una copa gigante ni tener mil ingredientes para disfrutarlo en casa.
Ingredientes
3 bananas bien maduras
1 litro de leche (entera, descremada o vegetal, la que consumas)
1 cucharada sopera bien generosa de dulce de leche
3 cucharadas soperas de maicena
Un chorrito de agua fría
Azúcar o endulzante, a gusto (opcional)
El paso a paso para hacer el postre de banana y dulce de leche
Pelá las bananas y cortalas en rodajas. Colocalas en una licuadora o procesadora junto con un poco de la leche y procesá hasta obtener una mezcla lisa, sin grumos.
En una cacerola, volcá el resto de la leche y agregá la banana procesada. Sumá la cucharada generosa de dulce de leche y, si lo preferís más dulce, agregá azúcar o endulzante a gusto. Mezclá bien.
Disolvé las cucharadas de maicena en un chorrito de agua fría, asegurándote de que no queden grumos.
Llevá la cacerola a fuego medio y, cuando la preparación esté caliente, incorporá la maicena disuelta sin dejar de revolver. Este paso es clave para que la crema quede pareja.
Continuá cocinando a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente, hasta que la mezcla espese y tenga una textura similar a la de una crema pastelera liviana.
Retirá del fuego y volcá la preparación en una fuente grande o en vasitos individuales.
Dejá enfriar a temperatura ambiente y luego llevá a la heladera por al menos 2 horas, hasta que esté bien frío y firme.
A la hora de servir, podés decorarlo con rodajas de banana, un poco más de dulce de leche, chocolate rallado o lo que tengas a mano.